Debo reconocer que mi interés por Isabel Coixet nació con Mi vida sin mí, una película que me llamó la atención inmediatamente. Tenía grandes expectativas para la que se acabó convirtiendo en una de las mejores películas de su año y uno de los más emotivos films de la década. Después llegó La vida secreta de las palabras, que, gustándome, me dejó un poco a medias. La maravillosa Sarah Polley volvió a convertirse en uno de los mejores aspectos de la cinta. Por último, Elegy me pilló fuera de España así que tuve que verla en DVD. Está bien pero me dejó un poco frío. A los que aman no me interesa ni lo más mínimo pero tengo Cosas que nunca te dije entre mis películas pendientes. Todo lo que he leído de ella es bueno. 

13 mayo 2009
Daniel Martínez Mantilla































