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14 mayo 2012

Una American Pie noventera del 2012.

En 1999 se estrenaba en los cines American Pie, una comedia adolescente gamberra con un humor zafio y vulgar en torno al alcohol, el sexo y la escatología. En 2012 se ha estrenado en los cines American Reunion, una comedia adolescente gamberra con humor zafio y vulgar en torno al alcohol, el sexo, la escatología pero con una inyección impostada de reflexiones sobre la madurez.

No quiero confundir, American Reunion es una cuarta entrega más que aceptable de una saga que siempre tuvo claras sus pretensiones y realmente parece sacada de la década de los noventa, una ventaja para todos aquellos que, como servidora, tiene cariño a aquellos chavales salidos.

En esta nueva entrega, la mitad del peso cómico recae sobre Stifler, que sigue siendo exactamente el mismo personaje que hace trece años. Sus salidas inoportunas y groseras siempre sacan una sonrisa, lo que, unido a la eterna mala suerte de Jim, consiguen un film simpático, entretenido y con algún que otro momento especialmente memorable (o desagradable). Desgraciadamente, en ese intento de relato sobre la madurez de sus protagonistas, la historia abusa de ñoñería. Aunque la base de sus conflictos haya sido siempre de comedia romántica, todo resulta demasiado forzado en este caso y los momentos pastelosos no sólo cansan y aburren, sino que frenan mucho el ritmo de la comedia.


Cuatro secuelas y cuatro spin-offs después, parece que la marca American Pie ha querido quemar el último cartucho que le quedaba reuniendo a todos los personajes originales y apelando a la nostalgia de aquellos que vieron nacer la saga. Si eres uno de ellos, quedarás satisfecho con esta despedida.

 

Quería aprovechar esta entrada para hablaros del club de Amigos de SensaCine. Desde hace tiempo formo parte de esta iniciativa de la página, que propone intercambios de contenido y promoción cruzada entre la plataforma y blogs cinéfilos. SensaCine organiza con bastante frecuencia preestrenos para los miembros de su club y ofrece entradas para sortear entre los lectores de los blogs. Sin duda es una iniciativa más que interesante para ver cine en primicia y que vuestros artículos tengan más exposición gracias a los destacados de la web. Si tenéis un blog de cine y queréis formar parte del club, enviar un mail a Israel Navas y él os contará mucho mejor que yo en qué consiste el club de amigos.


19 abril 2012

Los Juegos del Hambre

Mañana 20 de abril se estrena en España, prácticamente un mes después que en el resto del mundo, Los Juegos del Hambre, adaptación homónima de la novela de Suzanne Collins y primera parte de una trilogía que, después de su apabullante éxito de taquilla, no me extrañaría que acabase sacándose una entrega extra de la manga.

Los Juegos del Hambre viene precedida de mucho escepticismo por adaptar una saga de novelas juveniles, por su aparente parecido con Battle Royale o por esa corriente de rechazar lo mainstream y llevar la contraria al hype. Es por esto que quiero exponer los motivos por los que yo disfruté de ella.

Cada año, el Capitolio, gobierno central de Panem, celebra unos juegos letales como castigo a un levantamiento civil del pasado y como recuerdo de su supremacía. Un chico y una chica menores de edad de cada Distrito (24 en total) son enviados a los juegos a matarse los unos a los otros e intentar sobrevivir bajo el escrutinio, los vítores y el espectáculo creado por el Capitolio en torno a ellos, que son televisados nacionalmente. Katniss es una joven pobre del Distrito 12 que se ofrece voluntaria para salvar la vida de su hermana pequeña. Los Juegos del Hambre cuenta su lucha por sobrevivir a esa 74 edición de los juegos.

Katniss es la mayor ventaja con la que cuentan las novelas originales a la hora de enganchar al lector. Es carismática, fuerte e inteligente pero a la vez imperfecta e insegura. La mayor dificultad a la hora de adaptar el film era precisamente la narración en primera persona, obstáculo que el guión salva sin problemas primando el punto de vista de Katniss, y con el estupendo trabajo de Jennifer Lawrence, consiguiendo así que el espectador conecte desde el principio con su causa y camine de su mano durante todo el metraje pero sin dejar de alimentar la tensión con el punto de vista villano cuando es necesario. Otro gran acierto de su guión ha sido el relegar el factor romántico al lugar que le corresponde en este momento de la historia como un elemento más de la pantomima de los juegos.

Lo realmente interesante de esta historia no son los juegos en sí, sino todo lo que le rodea: el hecho de que algo tan sádico se convierta en un reality vorazmente seguido por los habitantes del Capitolio, con un mercado de patrocinios y simpatías deplorable y grotesco que convierten la necesidad de ganarse a la audiencia en un objetivo vital para la supervivencia. La película logra reflejar esta danza de superficialidad a la perfección.

Pero precisamente es esa danza la que hace que la historia, al igual que en las novelas, sea algo irregular. Más de hora y media de metraje está dedicada a ese universo distópico tan interesante y frustrante a la vez. Descubrimos con los ojos de Katniss los excesos, las diferencias sociales, la superfialidad y los secretos del mundo de Panem, elementos que siguen presentes durante los juegos pero se ven aplacados por la urgencia del peligro y la supervivencia. Los juegos son entretenidos y tiene secuencias realmente memorables pero son notablemente menos potentes que todo lo que se ha visto hasta ese momento en la película.

Pero lo más fallido de Los Juegos del Hambre es su director. En su intento por contar la lucha de Katniss de forma orgánica y hacer que el espectador comparta su desasosiego, Gary Ross se excede con el recurso de cámara al hombro y lo combina con el montaje rápido de planos demasiado cortos, consiguiendo así que el desasosiego del espectador realmente sea ajeno a la narración en sí misma. Por suerte, es un problema que prácticamente se limita al primer acto.

Estos dos elementos más criticables no ensombrecen el resultado final de Los Juegos del Hambre, un blockbuster interesante, disfrutable y recomendable para muchos más perfiles de espectador de lo que en un principio aparenta.

Después de convertirse en uno de los mayores éxitos de taquilla de la historia, de convencer a público y crítica, sólo quiero añadir una frase más para los escépticos: Ojala todo el cine comercial fuese como Los Juegos del Hambre




26 marzo 2012

El público es lo que importa

Ayer estuve en el cine con mi madre. Fue a ver una de esas películas que uno sabe que van a gustar a una madre. Bueno, hay madres y madres, claro. No se cómo será la vuestra, pero una dramedia amable de personajes suele ser buena opción para la mía. Y eso hice. A las ocho de la tarde estábamos tan felices en una sala de Kinépolis Madrid viendo El Exótico Hotel Marigold, la nueva película de John Madden, director de títulos como La Deuda o Shakespeare in Love.

Los estereotipos existen y es una realidad que el público de un multicine como Kinépolis es muy distinto al que acostumbro en mis visitas semanales a los Renoir. Que no suene gafapasta pero sí, me gustan los Renoir. Siendo del club, el cine me sale más barato, en versión original y el público es generalmente respetuoso con los demás. Las pantallas son más pequeñas pero se me antojan suficientes para la mayoría de películas que veo. Si toca ver un Tintín, un Hugo, un Inception o un The Girl With the Dragon Tattoo, tengo la suerte de que multicines como Kinepolis o Cinesa suelen tener dos o tres títulos en cartel que proyectan en VOSE.

Volviendo al tema. Para mí es un hecho probado que el público de los multicines en sesiones dobladas es mucho más abierto y expresivo durante las proyecciones. También es más maleducado. Pero suele ser más generoso con las risas, con los sustos y, en general, con el feedback inmediato a la película.

El Exótico Hotel Marigold no es una buena película. Tampoco es mala. Es una de esas producciones aceptables pero olvidables. Dramedia de personajes con diferentes historias que confluyen. El interés de las diferentes tramas está muy descompensado y, durante las dos horas de metraje, el objetivo global e individual de cada una se pierde constantemente. Todas resultan flojas, forzadas y predecibles. Tiene un humor muy blanco que funciona sólo a ratos (la mayoría protagonizados por la gran Maggie Smith) y es el magnífico casting el que sostiene a unos personajes muy mal desarrollados.

Yo me aburrí bastante. Mi hermano también. Sin embargo, la edad media de la sala estaba bastante por encima de su recién estrenada y mi pronto a despedir veintena. Mi madre acabó muy contenta y, como ella, el resto de la sala disfrutó y rió durante la proyección. Espiando conversaciones ajenas al finalizar la película, predominaban los comentarios efusivamente positivos.

Para mí, lo nuevo de Madder es muy regulero. Un guión muy fallido y un título totalmente prescindible. Sin embargo, la experiencia en la sala dice mucho de una película y quizá si me preguntase según qué tipo de persona, incluso la recomendaría. Lo último que desearía es declararme parte de el círculo de “los críticos de cine”. Y no digo esos críticos snobs que ya rechazan una película sólo por el género al que pertenece. Esos merecen una entrada aparte.

Mis palabras no merecen ninguna cita grandilocuente en un poster lleno de créditos laureados, pero sí es verdad que los que intentamos ver el cine de forma más analítica, a veces nos dejamos llevar por aspectos más racionales y técnicos (para bien y para mal) y nos olvidamos del público. Del público objetivo.. Y lo digo yo, que me considero una persona bastante abierta a todo tipo de cine, que intenta valorar cada película dentro del marco al que pertenece y de sus pretensiones.

¿Es pretenciosa Hotel Manigold? En absoluto. Quiere reflexionar sobre cierto tipo de aspectos en el invierno de la vida de sus personajes, pero el tono y las historias dejan ver que no pretende trascender sino hacer que el espectador se sienta bien con sus conclusiones amables. Está hecha por y para su público, que no éramos ni mi hermano ni yo. En sus pretensiones está claro que sale victoriosa y, a veces, esa exigencia cumplida debería ser suficiente.

21 marzo 2012

Crónica de la IX Muestra Syfy de Cine Fantástico (y 3)

 Termino ya con la crónica de la novena edición de la Muestra Syfy. Además del comentario sobre las películas restantes de la muestra, acabaré con unas breves opiniones de algunos twitteros, bloggeros y podcasters de cine con los que compartí esa semana de cine fantástico.

Empiezo con The Woman, cuyo guión se llevó un premio en la pasada edición de Sitges y que me decepcionó bastante. Tiene un planteamiento muy interesante y efectivo pero se queda estancada en él. Se hace repetitiva y cuando llega el momento de acabar, introduce un elemento externo para forzar el clímax y el final. Una pena.

Lo contrario me ocurrió con Apollo 18, otra entrega de suspense en el género found footage que crea muy bien su atmósfera. Quizá falla a la hora de crear personajes con los que conectar, pero el misterio y la tensión están tan bien llevados que lo compensan. Es una pena que un buen título de género como éste que llega de la mano de un realizador español aún no haya encontrado distribución nacional.

El sábado se despidió con 4:44, Last Day on Eath, un título que tuve la ocasión de ver en Sitges y que no tenía intención de volver a sufrir en la muestra. Un alegato ecologista con una premisa interesante desperdiciada con un desarrollo sin sentido, vacío y tremendamente aburrido.

La última jornada de la muestra comenzó con el Phenomena. Junto a trailers y anuncios de la época, pudimos disfrutar de dos joyas de la ciencia ficción como son Ultimátum a la Tierra (1951) y El Planeta de los Simios (1968). Dos ejemplos de cómo el género no necesita de grandes despliegues de efectos para contar grandes historias, poner sobre la mesa interesantes reflexiones y no olvidar la comedia o el suspense por el camino. Sin duda dos imprescindibles títulos que aguantan perfectamente el paso de los años y cuyas virtudes no caben en un breve resumen como éste.

Paso entonces a The Innkeepers, la entrega casa-encantada que no podía faltar, una peculiar producción cuya mejor baza es todo lo ajeno al factor sobrenatural de la historia. Crea dos protagonistas curiosos, divertidos y con una gran química, que aguantan bien la película y consiguen entretener. Sin embargo, falla estrepitosamente en el desarrollo del misterio que, por su naturaleza, no cobra sentido hasta el final, perdiendo así el interés del espectador por el camino.

Fue una película patria la encargada de clausurar estos cuatro días de cine fantástico: Lobos de Arga. Es curioso. Generalmente disfruto de los títulos que parodian y homenajean al género que pertenecen pero suelen tener un fallo: descuidar la trama o a los personajes a favor de ese objetivo. Sin embargo, las películas-homenaje de la muestra han sido todo lo contrario. Ya lo comenté con Hobo with a Shotgun y lo repito con Lobos de Arga, una historia divertidísima, con un humor muy conseguido entre lo campechano y lo salido de madre que explota la química entre sus protagonistas al máximo sin descuidar el desarrollo de la historia. Absolutamente disfrutable de principio a fin.

Y hasta aquí mi crónica de lo que fueron esos cuatro días de cine. Muchas gracias a SyFy por ofrecernos la oportunidad de ver las películas un año más. Me despido con las crónicas express.

Ramón Rey @rrey (Podcast Esta peli ya la he visto
Lo mejor: Hobo with a Shotgun, Lobos de Arga, Apollo 18, The Innkeepers, la complicidad de Leticia Dolera con los asistentes, la viejecita del anuncio de Syfy, poder disfrutar de dos clásicos absolutos de la ciencia ficción en la sesión doble de Phenomena y el Trash entre amigos con el villano arremangado.
Lo peor: el retraso en las sesiones, John Carter, Atrocious, Stake Land, que no conservaran la relación de aspecto original de la película en la proyección de The Day the Earth Stood Still y alguna gente que habla constantemente y se ríe sin venir a cuento.

Luis Castro @tarhod (Podcast: Two Freak Guys
Lo mejor: Capitan Shepard, Leticia Dolera, nuestro club de la fila 12, el rollo colegueo que hay durante toda la muestra, el "ay". De pelis Hobo y Los lobos de Arga.
Lo peor: Tener que hacer cada vez que se termina una pelicula toda la cola aunque tengas pase. Algun picoteo trash como kit kat, un buen inicio de la muestra (y no John Carter de Mierda), Atrocius, Innkeepers, Stakeland. El volumen en la sala estaba demasiado alto en varias ocasiones

Mikel Zorrilla @freddyvoorhees (Podcast Normas de equivocación
Lo mejor: El nivel general de las películas, bastante más alto que el del año anterior. También el hecho de ir ampliando los eventos especiales al traer el Phenomena. Ahora estoy deseando ver con qué logran superarse el año que viene.
Lo peor: Hubo alguna mala película y ciertos retrasos, pero la verdad es que ha progresado mucho al respecto respecto a años anteriores. No sé, no recuerdo nada que me molestase tanto como para ponerlo aquí.

Pablo díaz @Dark_Pol 
Lo Mejor: Leticia Dolera, el ambiente de la muestra y el Shepard.
Lo Peor: No era en los Palafox, las colas multitudinarias que ya había formadas y que si tenías abono para todas las peliculas, salvo colandote tenias que tragarte enteras, y Rihanna (Boom)
 
Si quieres leer el resto de crónicas:
Crónica de la IX Muestra Syfy de Cine Fantástico (1)
Crónica de la IX Muestra Syfy de Cine Fantástico (2)


14 marzo 2012

Crónica de la IX Muestra Syfy de Cine Fantástico (2)

Estaba yo dudando entre dividir las entradas restantes de la crónica de la Muestra en dos, contando lo mejor en una y lo peor en otra, o hacerlo cronológicamente. Lo primero me parecía lo más divertido, pero finalmente he optado por no hacer tanta sangre a la vez con comentarios más variados.

Comienzo entonces por el viernes y Hell, proyección a la que no asistí porque ya había tenido ocasión de ver este título post-apocalíptico en Siges, donde se llevó un premio por su fotografía. En ese océano de mediocridad de la programación del festival de Sitges 2011, hubo pocas islas y una de ellas fue Hell, una producción muy estándar, que bebe de los tópicos y giros habituales en su género pero los combina lo suficientemente bien como para resultar entretenida e incluso ofrecer algún que otro momento destacable.

Menos afortunada es Stake Land, más post-apocalismo, este con vampiros. Un título exageradamente pretencioso que abusa de la voz en off, herramienta que utiliza para explicar y definir personajes y situaciones que no sabe describir mediante acciones y diálogos. Pocas veces he visto un uso de la música más fuera de lugar que en Stake Land, con temas completamente alejados del tono que intentan otorgar emotividad e incluso optimismo a secuencias que sugieren lo contrario. Intenciones que además tratan de fomentar con la fotografía. Muy risible todo.

Una de las mejores entregas del festival fue la penúltima proyección del viernes, Hobo with a Shotgun. Salida del mundo de los trailers falsos de Grindhouse, este título de acción combina perfectamente la parodia y el exceso con una trama y personajes a los que agarrarse, algo que este tipo de productos homenaje suele descuidar. Con momentos pasados de rosca, villanos sobreactuados y un protagonista que hasta consigue inspirar ternura, Hobo with a Shotgun es fuente segura de risas y aplausos con una dirección y diseño de producción excelentes.

Los encargados de poner la guinda al pastel esa noche fueron Vigalondo, Minchinela, Lardín y Sr. Ausente con su despiporrante Trash Entre Amigos. La película elegida fue Stonhenge Apocalypse, una de esas mediocridades salidas de la factoría Hecho en Syfy que dio mucho de sí con Egipcios dejados, villanos que son piedras, viajes de Londres a New York en coche y una sala de científicos con un mural de mariposas, o pajarillos, o tortugas… nunca lo sabremos. El Trash Entre Amigos es una experiencia necesaria para todo ser humano.

El sábado comenzó con las dos propuestas animadas de la muestra, Lorax y The Prodigies. No pude ver la primera, que se ha convertido en uno de los estrenos más potentes de Estados Unidos del 2012, así que paso a comentar la segunda. 

The Prodigies 3D parte de una idea muy interesante pero muy mal desarrollada. No es novedosa, pero al comienzo se intuyen unas intenciones de tratamiento original que poco a poco van desapareciendo en unos personajes planos, contradictorios y unas tramas de creciente absurdo. El estilo de la animación no permite mucha expresividad pero lo suple con una dirección y montaje excelentes. Panos dinámicos y sugerentes que aprovechan perfectamente las virtudes del 3D. Una pena que el guión no acompañe al aspecto técnico.

Acabo con la gran atrocidad del fin de semana: Atrocius. Nadie ha hecho jamás este chiste. Arbustos moviéndose bajo la luz verdosa de los infrarrojos y gente gritando, eso es lo que mejor puede describir este horror de título. El found footage se ha puesto de moda y muchos parecen creer que con una cámara temblorosa que grabe cosas es suficiente. No, señores. Hay una cosa que se llama atmósfera y otras dos que se llaman trama y personajes. El realismo, una cualidad que hay que saber manejar para convertirla en un aspecto positivo de una película, parece considerarse una exigencia de este género que tanto se explota últimamente. La verosimilitud es casi siempre una mejor opción. Tus personajes pueden decir cosas interesantes sin riesgo a resultar irreales. Un found footage sin vulgarismos ni coletillas es posible, troncos. Joder, qué fuerte.

Próximamente, el resto de visionados del sábado y las proyecciones del domingo. Si queréis saber más sobre la muestra, podéis leer la primera parte de la crónica.

Si quieres leer el resto de crónicas:
Crónica de la IX Muestra Syfy de Cine Fantástico (1)
Crónica de la IX Muestra Syfy de Cine Fantástico (y 3)


12 marzo 2012

Crónica de la IX Muestra Syfy de Cine Fantástico (1)

Como ya os comentamos, este pasado fin de semana se celebró en Madrid la novena edición de la muestra de cine fantástico que SyFy nos trae anualmente. Como cada año, hemos tenido el desparpajo habitual de Leticia Dolera para presentar las películas, hemos tenido risas, sustos y aplausos y buenas y malas películas. Tampoco han faltado esos trailers repetidos una y otra vez en cada sesión vitoreados y aplaudidos por el patio de butacas. Este año, hemos tenido un empacho de Mass Effect 3 con su aplaudido y coreado Comandante Shepard y el trailer de esa secuela no declarada de Transformers que es Battleship (Hundir la flota de tó’ la vida) cuyos vítores iban para Rihanna y su BOO! Pero mi vídeo favorito –sin ninguna duda- fue la autopromo de SyFy con la entrañable señora animadora.


Otro coreado fue el Cine Palafox, habitual anfitrión de la Muestra que ha cedido el honor a los Cines Callao. Cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes pero personalmente creo que la organización ha sido igual de buena que siempre, esta vez con más aforo, con buen sonido y sin problemas con los subtítulos electrónicos. Sí que ha habido más retrasos con los horarios que otros años y algún que otro problema de micros, pero lo han compensado con extras estupendos como el coloquio con algún director o esa fantástica sesión del Phenomena que, por cierto, han prometido volver a finales de abril a Madrid con el combo Un Hombre Lobo Americano en Londres y La Cosa
 
Entramos en materia con la película de inauguración. Hay que decir que la Muestra SyFy no ha sido especialmente mañosa a la hora de elegir los títulos de apertura. The Adjustment Boreau, Watchmen, Ultraviolet o Blade Trinity fueron alguno de los elegidos. Es curioso que alguna excepción que se me ocurre se aleja del perfil blockbusteriano de las citadas como, por ejemplo, The Crazies o Be kind, Rewind. Desgraciadamente, la elegida este año no se une al grupo de las afortunadas: John Carter

300 millones de dólares después, más los 100 dedicados al marketing, Disney nos ofrece esta adaptación que desperdicia absolutamente el material original, que no consigue encontrar el tono y falla estrepitosamente en construir unos personajes que interesen ALGO. No pedía más que entretenimiento pero John Carter ni siquiera alcanzó las bajísimas expectativas y exigencias que puse sobre ella. Ya desde ese prólogo explicativo supe que sería un fiasco claramente alejado del tono de la novela de Edgar Rice Burrroghs, trepidante e interesante sin necesidad de aplicarle el filtro blockbusterizador

Es la segunda vez en pocos meses que un director salido del seno animado de Pixar se embarca en un título comercial a gran escala. Brad Bird demostró con Mission Impossible: Ghost Protocol que sabía dirigir acción pero al pobre Andrew Stanton no le han permitido dejar su sello y John Carter está dirigida, montada, escrita y diseñada con el piloto automático típico de una película de estudio

Un dineral, un cartel nada estrellado, un 3D absolutamente prescindible y ni un poquito de entretenimiento sin pretensiones después, John Carter ha fracasado como película, como Blockbuster (con unos tristes 30 millones de dólares en su fin de semana de estreno en USA que la taquilla internacional acabará compensando) y, probablemente como intento de saga cinematográfica. 

Pero que no punda el cánico. La 9ª Muestra SyFy nos ha traído buenas y disfrutables películas de las que hablaré en las próximas partes de esta crónica. Hasta entonces, id al cine y gastaos el dinero de John Carter en ver la entrañable y divertida Intocable.

Si quieres leer el resto de crónicas:
Crónica de la IX Muestra Syfy de Cine Fantástico (2)
Crónica de la IX Muestra Syfy de Cine Fantástico (y 3)


26 febrero 2012

Las protagonistas de los Oscar 2011 en un párrafo (y III)

A unas pocas horas de que se entreguen los premios Oscar de este año, acabo con mi repaso a las protagonistas de 2011.



Hugo inmediatamente ha pasado a un lugar especial en mi imaginario cinematográfico. Hay que ser sinceros, el guión es algo inconstante y flojo a ratos, y se nota que se ha dejado llevar por el homenaje, el preciosismo y la magia de unos personajes, situaciones y escenarios muy de fábula infantil. Ese toque de amor por el cine, de homenaje a Méliés y los pioneros del séptimo arte se ve complementado por un ejercicio visual fascinante. La dirección artística y la dirección de Scorsese, con una puesta en escena y profundidad de campo absolutamente maravillosas, hacen de Hugo una experiencia inolvidable. Y el mejor 3D que he visto en una película de imagen real. Yo le daba el Oscar a Martin. Todos sabemos que no va a pasar. Menos mal que se va a quedar con muchos de los técnicos.

 

My Week With Marilyn es una de esas historias amables que se disfrutan con una sonrisa en los labios. Dentro de su esencia dramática, consigue introducir cierto punto cómico tanto a las situaciones como al personaje de Marilyn que le sienta muy bien a la historia. Este está siendo un año muy meta, todo hay que decirlo, y en este caso las tramas aprovechan para introducir guiños sobre el funcionamiento de la industria en aquellos años. My Week With Marilyn construye muy bien el personaje que quiere que conozcamos y Michelle Williams se impone a cualquier caracterización para hacer suyo al personaje y darle gran número de matices. De las nominadas, sería mi ganadora de este año.


A la prensa cinematográfica española se le llena la boca cada vez que tenemos algo en los Oscar y este año deben hacerlo con orgullo (siempre y cuando no metan a Midnight in Paris en el saco, que alguno ya se ha atrevido). Chico y Rita me sorprendió gratamente. Es también un homenaje a esas grandes historias de amor imposibles y trágicas del cine clásico, una oda a un estilo musical y al mundo del espectáculo en Estados Unidos, con una animación algo austera pero que poco a poco coge cuerpo. A destacar la iluminación. No sólo no me extraña la nominación sino que no me extrañaría que diese la sorpresa y se impusiese a Rango. Teniendo en cuenta la edad de los académicos, esta producción de Fernando Trueba encaja mucho mejor con el perfil.


No quiero alargar mucho más este repaso a las protagonistas de los Oscar. Como ya he comentado alguna de las categorías a la vez que repasaba las películas, aprovecho para comentar algunas cosas que me he dejado en el tintero en unos pocos párrafos.

He hablado de todos los intérpretes masculinos menos de dos: Damián Bichir, del que nada puedo decir porque no he tenido ocasión de ver A Better Life, y Gary Oldman. Para mí, lo mejor de Tinker Taylor Soldier Spy no es su guión adaptado (que me parece un despropósito) ni la demasiado contenida actuación de Oldman, lejos de ser la mejor de su carrera como muchos afirman. Lo mejor es la banda sonora del compositor patrio Alberto Iglesias. Con eso lo digo todo. Ya dije que este premio, en alma, era para Michael Fassbender.

De las chicas poco más puedo decir. Me quedaría hablar de Albert Nobbs, un drama de época que no pasa de correcto, que no sabe equilibrar sus dos tramas y tira por la borda un personaje interesante que tiene algunos momentos puntuales muy emotivos y mágicos. Charlize Theron o las dos chicas de Melancholia merecían antes su puesto entre las nominadas.

¿Guiones? Los ganadores están claros. ¿Qué prefiero? En caso de sorpresa y Midnight in Paris no se lleve el guión original, me quedaría con Bridesmaids. En caso de que haya cordura y no le den el adaptado a The Descendants, me costaría elegir entre unas candidatas bastante flojas. Me quedaría con Moneyball.



Begginners es una de esas historias de personajes muy real, con alma y sentimiento que merecía más atención en otras categorías. Habrá que conformarse con el merecidísimo galardón que se llevará Christopher Plummer.

La mejor película de habla no inglesa está muy clara. No he tenido ocasión de ver el resto de las nominadas, pero otras de las que optaban a la nominación como ¿Y ahora adónde vamos? o Le Havre me parecían ya mucho más merecedoras que Nader y Simin. Se que estoy muy sola en esto.

Si la dirección de arte no va para Hugo, será un robo. Ya que han dejado fuera a Desplat a pesar de maravillas como su banda sonora de Extremely Loud, Incredibly Close o (sobretodo) la segunda parte de la última entrega de Harry Potter, hay grandes nominadas este año. Cualquiera es merecedora pero tiraré para John Williams, que ha estado especialmente inspirado con sus dos creaciones de este año, ambas nominadas.

Muchas cosas se quedan en el tintero, pero ya está bien por ahora. Mañana las web se llenarán de ganadores, perdedores, películas con las manos vacías, críticas y halagos a la gala… Ya veremos si nosotros nos uniremos a esa vorágine Oscarera de el día después. Hasta entonces, disfrutar de LA NOCHE del cine :)  

Más:  
Las protagonistas de los Oscar 2011 en un párrafo (I)
Las protagonistas de los Oscar 2011 en un párrafo (II)




24 febrero 2012

Las protagonistas de los Oscar 2011 en un párrafo (II)


Sigo con mi repaso personal e intrasferible a las películas nominadas a los Oscar que se entregan este domingo. En un párrafo podréis encontrar mi opinión sobre las películas en cuestión adornada con algunas apreciaciones sobre las nominaciones y posibles ganadores. ¡Allá vá!


Empiezo con otra decepción. Realmente tengo los mismos sentimientos que con The Descendants: Me parece buena película, pero en absoluto tan destacable o premiable. Halago la capacidad del guión de hacer que disfrute siguiendo las idas y venidas de un tema que tan poco me interesa como es el baseball. Hay buenos diálogos pero esa patente trama de ir en contra de todo (que en españa no han podido resistirse a contarlo en la traducción del título) no acaba nunca de explotarse y su efecto en los personajes queda muy diluido. No es una historia que se viva con pasión. Tampoco creo que Brad Pitt destaque especialmente, pero es más por el personaje que por su actuación. Para mí, no merecía nominación, sobretodo cuando se ha ignorado el trabajo Michael Fassbender, que ha tenido un 2011 impecable con esa cumbre maravillosa que ha sido su Brandon en Shame.


Amada y Odiada no exactamente a partes iguales, de las nominadas a mejor película, esta es mi ganadora. Maravilloso ejercicio conceptual y visual que lleva al siguiente nivel la forma de contar historias, de transmitir sentimientos y sensaciones. Todo un experimento cinematográfico que me mantuvo pegada a la butaca con la piel de gallina y los ojos empañados de la emoción. Al menos me conformo con que el premio a mejor fotografía lo tiene ganado.


Tras unos primeros 40 minutos bastante fallidos y lentos, War Horse entra de lleno en una I Guerra Mundial con un punto de vista y sentimentalismo muy Spielbergriano. Con el equino como columna vertebral conocemos distintas visiones que van de lo más amable a lo más crudo de la guerra de las trincheras. Con magníficas secuencias alegóricas para el recuerdo, War Horse deja un gran poso apoyada por una estupenda fotografía y un John Williams inspirado. No se llevará absolutamente nada y, a pesar de lo dicho, no creo que deba hacerlo.


Pobre Fincher. Le encasquetan un proyecto que tenía tatuado calificación R por todos los rincones y una adaptación que llega demasiado pegada a su compañera nórdica. No ha ido mal en USA, donde nadie vio ese telefilm malo que es la sueca, pero en Europa no se ha comido un rosco. Y yo lo entiendo. Para mí era la tercera vez de esta historia y esperaba que Fincher aportarse un punto de vista distinto. Quizá esperaba que hiciera con ésta lo que hizo con Zodiac: salirse del thriller convencional. A pesar de todo, The Girl With the Dragon Tattoo es un thriller excelente, con un pulso narrativo muy bueno, una Rooney Mara que sabe darle un toque personal al personaje de Lisbeth y un clímax manejado con maestría. Espero que se animen con el resto de la trilogía, es lo más difícil de adaptar y lo que peor hicieron los suecos. No veo llevándose nada este domingo… Quizá habría apostado por montaje, pero si no se lo lleva The Artist, será para Hugo.


El horror. Telefilm barato con un punto de vista muy poco afortunado que pasa de puntillas por lo más interesante del personaje. Sus intenciones de hacer del personaje algo entrañable se vuelven en contra de una historia carente de gancho, de cualquier tipo de clímax o interés. ¿Qué le salva? Meryl Streep. Inmensa. Y no es porque el maquillaje haga el 50%. Consigue hacer suyo un personaje muy mal escrito, dotándole de tics, de miradas y de tonos que borda, comiéndose al resto del reparto. Con todo, no se llevará el oscar (pobrecita mía, casi tres décadas de nominaciones sin galardón van ya), que le pertenece a Viola Davis. Más adelante os enteraréis de qué pienso del resto de nominadas (y olvidadas) de esta categoría.


Lo reconozco: me lo pasé estupendamente viendo Bridesmaids. Es hilarante. Maneja bien tanto el humor tontorrón, el incómodo y el escatológico y tiene un reparto tan acertado como inspirado. ¿Merecía Melisa McCarthy la nominación? Por qué no. ¿Merecían más ese reconocimiento el resto del cast? Probablemente. En cualquier caso, se va a ir de vacío en las dos categorías a las que opta.


Acabo con la que probablemente sea la ganadora en la categoría de animación. Después de haber superado mi indignación y frustración por el robo a Tintín únicamente por ese discurso técnico que me resulta tan absurdo como incomprensible, tengo que admitir que habría sido pro-Rango igualmente. Amé Tintín, ojo, pero Rango tiene un nosequequequeseyo. Quizá sean sus primeros 10 minutos absolutamente desternillantes. Quizá sea la habilidad de contar una historia mil veces vista con un estilo tan original, unos personajes tan carismáticos y conseguidos y adornarlo todo con una nota constante de parodia y homenaje cinéfilos.

Hasta aquí la segunda entrega. Este fin de semana se estrenan Hugo y My Week With Marilyn, las dos únicas películas grandes que me falta por ver del universo oscaril de este año. La tercera entrega de este repaso incluirá a ambas y alguna otra que he dejado en el tintero.

Más: Las protagonistas de los Oscar 2011 en un párrafo (I)




23 febrero 2012

Las protagonistas de los Oscar 2011 en un párrafo (I)

Si pusiese mi relación con los Oscar en el muro de Facebook sería algo así como “It’s complicated”. Por una parte, es un evento internacional que gira en torno a un mundo que adoro y que se lleva muchas horas de mi vida. Cuando una se pasa todo el año viendo películas, leyendo, escribiendo y hablando sobre ellas, es difícil no sentirse arrastrada a ese gran espectáculo Hollywoodiense que son los Oscar y vivirlo con pasión, apoyando a lo que más considero que merece el codiciado galardón.

Sin embargo, siempre he sentido cierto rechazo a este tipo de premios que comparan cosas incomparables, entregan premios por compensación y están regidos por arcaicos patrones que tan poco han cambiado con el paso de los años. ¡Qué le podemos pedir a una Academia de cine cuyos miembros tienen una edad media de 62 años!

Pero como estoy llena de contradicciones, un año más pediré el lunes de vacaciones en el trabajo, haré mi porra con los amigos y aguantaremos con entereza una gala que, no nos engañemos, pocas veces suele pasar de entretenidilla. Menos mal que la buena compañía y twitter están para amenizar la velada.

Sin más dilación, aquí mi personal e intransferible repaso a las películas protagonistas de este año. He querido hacer una breve valoración de todas ellas y sus respectivas nominaciones.Aquí va la primera entrega.



La gran favorita del año. Ha causado sensación entre los críticos de todo el mundo (sin afectar demasiado a su modesta recaudación en taquilla) por su calidad de gran homenaje al cine mudo, a una época y a un estilo de historias, personajes y tono. Yo no pude evitar caer rendida a sus encantos, a su banda sonora, a su buen rollo y, en general, a su esencia de declaración de amor por cine. De todas sus nominaciones, considero que sólo hay una que no merece: Mejor guión original. Principalmente porque no es original y está 100% al servicio del resto de virtudes de la película. Y aunque arrasará y me parecerá bien, debo aclarar que se llevará premios que son de otros, empezando por el de Michael Hazanavicius, el cual pertenece a Steve McQueen por su derroche de inmenso talento en Shame.



¿Por qué tanto premio? ¿Por qué tanto halago? A pesar de ser un título muy en el estilo de esas dramedias indies de personajes que suelo disfrutar, me resulta una película correcta que no acaba de explotar todo su potencial. Lleva la historia por unos derroteros que no comprendo ni acaban de interesarme desperdiciando, por ejemplo, la relación del personaje de George Clooney (que está estupendo) con el de Shailene Woodley (también estupenda). No conecta. Se queda en algo muy light y lejos de la calidad del resto de filmografía de Alexander Payne. No me parece superior a otras propuestas del género que han pasado mucho más desapercibidas como Win Win, Young Adult, Beginners o Another Earth.



Después de tres maravillas cinematográficas como The Hours, Billy Elliot y The Reader, Stephen Daldry me ha decepcionado. Encuentro en su nueva propuesta una historia con mucho potencial y con infinitas posibilidades de emocionar que no ha sabido llegar a buen puerto. Eric Roth (guionista de, también, maravillas como Forrest Gump o The Insider) firma un guión poco hábil, con intenciones muy dispersas y deslavazadas, con un personaje protagonista con el que es imposible conectar y, en general, una historia que ni siquiera sabe llevar a buen puerto la única expectativa que crea. A pesar de todo, se deja ver y tiene ciertos momentos realmente inspirados. ¿Lo mejor? Max Von Sydow, también desaprovechado como personaje y el único con derecho a robarle el galardón a Christopher Plummer.


Es la ‘King’s speech’ de este año en espíritu pero mucho más redonda. Un título bien escrito, bien dirigido, brillantemente interpretado, con un tono de dramedia realmente bien conseguido y un éxito comercial. El reparto femenino es una absoluta delicia para una historia que presenta la segregación racial de forma hábil, divertida y sorprendentemente original para un tema tan manoseado cinematográficamente como éste. Aplaudiré con ganas cuando sus chicas arrasen en los premios interpretativos.


Mágica, especial, original, curiosa y divertida. Eso es Midnight in Paris, una producción nacida de un Woody al que creía perdido. Una película que consigue que Owen Wilson parezca una actor de verdad y nos enseña ese Pagggí icónico del que enamorarse. Para mí, la clara merecedora del premio a mejor guión original. 


Hasta aquí la primera parte de este repaso a las películas protagonistas de la 84 edición de los Oscar. Mañana más ;)





 
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