En 1984, Steve fundó su propia productora y se dedicó a producir alguno de mis títulos ochenteros favoritos como Gremlins, Regreso al Futuro o Quién engañó a Roger Rabbit. Diez años después se uniría a dos productores para formar DreamWorks Studios, que se ganó las alabanzas de todos a finales de los 90 con tres ganadoras consecutivas de los Oscar: Gladiator, American Beauty y Una Mente Maravillosa.
Spielberg me ha regalado grandes momentos, grandes personajes y grandes películas a las que contar entre mis favoritas tanto en su faceta de productor como director, qué mejor ocasión para hacerle un pequeño tributo. Me ha costado elegir cinco películas entre su extensa, brillante y ecléctica filmografía, pero, ciñéndome a su labor como director, aquí va.
Porque... es mágica, especial y emotiva. Por esos planos hasta las rodillas de los adultos. Por capturar la contradicción de sentirse atraído por algo nuevo y excitante a la vez que aterrador. Por hacernos reír, llorar y aplaudir a partes iguales. Por esa inolvidable banda sonora de John Williams...
Porque... es el cierre perfecto a una de las mejores sagas de aventuras jamás producidas (nótese como ignoro la cuarta parte). Por la divertidísima química entre padre e hijo. Por las metareferencias, las persecuciones y por seguir sorprendiendo.
Porque... es una de mis películas de la infancia. De nuevo perfecta como cine de aventuras familiar. Por su humor, por ese hook depresivo pasado de rosca, por la vuelta de tuerca al cuento de Peter Pan, por sus eternos daddy issues, aquí más presentes que nunca...
Porque... casi veinte años después sigue siendo un estupendo título de acción y suspense. Por haberme hecho flipar con los dinosaurios como era niña, ¿quién no montó ese Stegosaurus por fascículos después de ver la película?. Por esos efectos especiales que aguantan mejor que la motion capture más sofisticada de estos días. Por (otra más) fantástica e inolvidable banda sonora de John Williams.
Porque... la obsesión de Spielberg con la Segunda Guerra Mundial nos ha dado grandes títulos bélicos pero lo trágico y emotivo de éste es difícil de igualar. Por la niña del vestido rojo, por esos tristes violines de su banda sonora, por el lirismo de su fotografía y puesta en escena...
Además de estas cinco, quiero acordarme de Minority Report, un gran película de ciencia ficción junto con Encuentros en la tercera fase e Inteligencia Artificial. No me olvido tampoco de El Color Púrpura o esa injustamente olvidada que es Atrápame si puedes que, dicho sea de paso, tiene uno de los mejores títulos de crédito de la historia.
Este año de su 65 aniversario tiene pinta de ser uno de los grandes para el maestro. Después de hacer un viaje al pasado, a las grandes películas de aventuras ochenteras, con la fabulosa y divertidísima Tintin, aún estamos a la espera de War Horse, una producción que huele al Spielberg bélico emotivo que tanto me gusta. Otra que espero con muchas ganas es Lincoln, su película para el año que viene donde Daniel Day-Lewis será el decimosexto presidente de Estados Unidos en mitad de la Guerra Civil americana, ganas ¿eh?.
Gracias por tu talento y dedicación, Steve. Y feliz cumpleaños.


18 diciembre 2011
Adriii



































