Mostrando entradas con la etiqueta 1.5estrellas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1.5estrellas. Mostrar todas las entradas

14 marzo 2012

Crónica de la IX Muestra Syfy de Cine Fantástico (2)

Estaba yo dudando entre dividir las entradas restantes de la crónica de la Muestra en dos, contando lo mejor en una y lo peor en otra, o hacerlo cronológicamente. Lo primero me parecía lo más divertido, pero finalmente he optado por no hacer tanta sangre a la vez con comentarios más variados.

Comienzo entonces por el viernes y Hell, proyección a la que no asistí porque ya había tenido ocasión de ver este título post-apocalíptico en Siges, donde se llevó un premio por su fotografía. En ese océano de mediocridad de la programación del festival de Sitges 2011, hubo pocas islas y una de ellas fue Hell, una producción muy estándar, que bebe de los tópicos y giros habituales en su género pero los combina lo suficientemente bien como para resultar entretenida e incluso ofrecer algún que otro momento destacable.

Menos afortunada es Stake Land, más post-apocalismo, este con vampiros. Un título exageradamente pretencioso que abusa de la voz en off, herramienta que utiliza para explicar y definir personajes y situaciones que no sabe describir mediante acciones y diálogos. Pocas veces he visto un uso de la música más fuera de lugar que en Stake Land, con temas completamente alejados del tono que intentan otorgar emotividad e incluso optimismo a secuencias que sugieren lo contrario. Intenciones que además tratan de fomentar con la fotografía. Muy risible todo.

Una de las mejores entregas del festival fue la penúltima proyección del viernes, Hobo with a Shotgun. Salida del mundo de los trailers falsos de Grindhouse, este título de acción combina perfectamente la parodia y el exceso con una trama y personajes a los que agarrarse, algo que este tipo de productos homenaje suele descuidar. Con momentos pasados de rosca, villanos sobreactuados y un protagonista que hasta consigue inspirar ternura, Hobo with a Shotgun es fuente segura de risas y aplausos con una dirección y diseño de producción excelentes.

Los encargados de poner la guinda al pastel esa noche fueron Vigalondo, Minchinela, Lardín y Sr. Ausente con su despiporrante Trash Entre Amigos. La película elegida fue Stonhenge Apocalypse, una de esas mediocridades salidas de la factoría Hecho en Syfy que dio mucho de sí con Egipcios dejados, villanos que son piedras, viajes de Londres a New York en coche y una sala de científicos con un mural de mariposas, o pajarillos, o tortugas… nunca lo sabremos. El Trash Entre Amigos es una experiencia necesaria para todo ser humano.

El sábado comenzó con las dos propuestas animadas de la muestra, Lorax y The Prodigies. No pude ver la primera, que se ha convertido en uno de los estrenos más potentes de Estados Unidos del 2012, así que paso a comentar la segunda. 

The Prodigies 3D parte de una idea muy interesante pero muy mal desarrollada. No es novedosa, pero al comienzo se intuyen unas intenciones de tratamiento original que poco a poco van desapareciendo en unos personajes planos, contradictorios y unas tramas de creciente absurdo. El estilo de la animación no permite mucha expresividad pero lo suple con una dirección y montaje excelentes. Panos dinámicos y sugerentes que aprovechan perfectamente las virtudes del 3D. Una pena que el guión no acompañe al aspecto técnico.

Acabo con la gran atrocidad del fin de semana: Atrocius. Nadie ha hecho jamás este chiste. Arbustos moviéndose bajo la luz verdosa de los infrarrojos y gente gritando, eso es lo que mejor puede describir este horror de título. El found footage se ha puesto de moda y muchos parecen creer que con una cámara temblorosa que grabe cosas es suficiente. No, señores. Hay una cosa que se llama atmósfera y otras dos que se llaman trama y personajes. El realismo, una cualidad que hay que saber manejar para convertirla en un aspecto positivo de una película, parece considerarse una exigencia de este género que tanto se explota últimamente. La verosimilitud es casi siempre una mejor opción. Tus personajes pueden decir cosas interesantes sin riesgo a resultar irreales. Un found footage sin vulgarismos ni coletillas es posible, troncos. Joder, qué fuerte.

Próximamente, el resto de visionados del sábado y las proyecciones del domingo. Si queréis saber más sobre la muestra, podéis leer la primera parte de la crónica.

Si quieres leer el resto de crónicas:
Crónica de la IX Muestra Syfy de Cine Fantástico (1)
Crónica de la IX Muestra Syfy de Cine Fantástico (y 3)


12 marzo 2012

Crónica de la IX Muestra Syfy de Cine Fantástico (1)

Como ya os comentamos, este pasado fin de semana se celebró en Madrid la novena edición de la muestra de cine fantástico que SyFy nos trae anualmente. Como cada año, hemos tenido el desparpajo habitual de Leticia Dolera para presentar las películas, hemos tenido risas, sustos y aplausos y buenas y malas películas. Tampoco han faltado esos trailers repetidos una y otra vez en cada sesión vitoreados y aplaudidos por el patio de butacas. Este año, hemos tenido un empacho de Mass Effect 3 con su aplaudido y coreado Comandante Shepard y el trailer de esa secuela no declarada de Transformers que es Battleship (Hundir la flota de tó’ la vida) cuyos vítores iban para Rihanna y su BOO! Pero mi vídeo favorito –sin ninguna duda- fue la autopromo de SyFy con la entrañable señora animadora.


Otro coreado fue el Cine Palafox, habitual anfitrión de la Muestra que ha cedido el honor a los Cines Callao. Cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes pero personalmente creo que la organización ha sido igual de buena que siempre, esta vez con más aforo, con buen sonido y sin problemas con los subtítulos electrónicos. Sí que ha habido más retrasos con los horarios que otros años y algún que otro problema de micros, pero lo han compensado con extras estupendos como el coloquio con algún director o esa fantástica sesión del Phenomena que, por cierto, han prometido volver a finales de abril a Madrid con el combo Un Hombre Lobo Americano en Londres y La Cosa
 
Entramos en materia con la película de inauguración. Hay que decir que la Muestra SyFy no ha sido especialmente mañosa a la hora de elegir los títulos de apertura. The Adjustment Boreau, Watchmen, Ultraviolet o Blade Trinity fueron alguno de los elegidos. Es curioso que alguna excepción que se me ocurre se aleja del perfil blockbusteriano de las citadas como, por ejemplo, The Crazies o Be kind, Rewind. Desgraciadamente, la elegida este año no se une al grupo de las afortunadas: John Carter

300 millones de dólares después, más los 100 dedicados al marketing, Disney nos ofrece esta adaptación que desperdicia absolutamente el material original, que no consigue encontrar el tono y falla estrepitosamente en construir unos personajes que interesen ALGO. No pedía más que entretenimiento pero John Carter ni siquiera alcanzó las bajísimas expectativas y exigencias que puse sobre ella. Ya desde ese prólogo explicativo supe que sería un fiasco claramente alejado del tono de la novela de Edgar Rice Burrroghs, trepidante e interesante sin necesidad de aplicarle el filtro blockbusterizador

Es la segunda vez en pocos meses que un director salido del seno animado de Pixar se embarca en un título comercial a gran escala. Brad Bird demostró con Mission Impossible: Ghost Protocol que sabía dirigir acción pero al pobre Andrew Stanton no le han permitido dejar su sello y John Carter está dirigida, montada, escrita y diseñada con el piloto automático típico de una película de estudio

Un dineral, un cartel nada estrellado, un 3D absolutamente prescindible y ni un poquito de entretenimiento sin pretensiones después, John Carter ha fracasado como película, como Blockbuster (con unos tristes 30 millones de dólares en su fin de semana de estreno en USA que la taquilla internacional acabará compensando) y, probablemente como intento de saga cinematográfica. 

Pero que no punda el cánico. La 9ª Muestra SyFy nos ha traído buenas y disfrutables películas de las que hablaré en las próximas partes de esta crónica. Hasta entonces, id al cine y gastaos el dinero de John Carter en ver la entrañable y divertida Intocable.

Si quieres leer el resto de crónicas:
Crónica de la IX Muestra Syfy de Cine Fantástico (2)
Crónica de la IX Muestra Syfy de Cine Fantástico (y 3)


23 septiembre 2011

[59 ed. SS] Mayordomos, sectas y mujeres coraje.

Aquí sigo en el lluvioso San Sebastián que tanto echaba de menos y hoy toca repaso rápido a las proyecciones de un ajetreado segundo día. Además de las películas, estoy asistiendo a ruedas de prensa, encuentros y entrevistas que también tengo pensado aprovechar para hacer algunos post donde exprima lo más interesante.

Amen

Tras Hierro 3 y Primavera, verano, otoño, invierno, esperaba con ciertas ganas el nuevo título de Kim Ki-Duk, que ha resultado ser una broma pesada de un director que ni siquiera ha tratado de ocultarlo durante la rueda de prensa, en la que afirmó que sólo quería demostrar que cualquiera puede hacer una película con presupuesto 0. Amen sigue a una chica coreana que viaja a Europa en busca de otra persona y acaba sufriendo numerosas e interminables penurias que mantienen impasible a una actriz demasiado contenida para las circunstancias. El realizador Coreano utiliza para su burla recursos del cineasta Indie amateur como el tan molesto uso nulo de la elipsis. La historia pierde el norte, no aporta nada y pone la guinda con un final tan irritante como pretencioso. 70 minutos insufribles.

Et maintenant on va ou?

Qué delicia es ver una película como ésta. Nadine Labaki vuelve al festival de San Sebastián tras triunfar hace unos años con Caramel. Esta vez, Labaki nos habla del absurdo de los conflictos religiosos a través del grupo de mujeres de un pequeño pueblo libanés en el que recientemente han hallado la paz y conviven felizmente cristianos y musulmanes. La historia no se pierde en demagogias sino que se deja llevar por un tono amable y la convierte en una fábula entrañable, cómica y cercana pero tampoco prescinde de algún que otro momento dramático e incisivo. Et Maintenant on va oú es un gran ejemplo de por qué disfruto cada año de un festival en el que se pueden ver grandes películas que hablan de cosas importantes e internacionales de una forma accesible para todo el mundo. Esperemos que tras ganar el premio del público en el festival de Toronto, y estando a punto de ganar el de Donostia, podamos ver esta maravilla de Nadine Labaki en algunas salas españolas.

Albert nobbs

Glenn Close, premio Donostia de este año, presenta su nueva película en la que vuelve a trabajar con Rodrigo García. La actriz vuelve a ponerse en la piel de Albert Nobbs treinta años después y resulta sin duda lo mejor de este recto drama inglés de época. Sorprende esta sobriedad en Rodrigo García, un director acostumbrado a entregar visiones intimistas de sus personajes (In Treatment, Cosas que diría con solo mirarla) y que sólo se entrega a este estilo en los momentos más personales del personaje protagonista. La historia Nobbs conecta con el espectador desde el primer momento y mantiene el interés durante todo el metraje, ofreciendo momentos realmente emotivos. Sin embargo, la historia de los dos jóvenes es culebronesca, aburrida y

Martha Marcy May Marlene

Una joven es embaucada y entra a formar parte de una secta que le inculca sus propios valores morales y la forma de percibir la existencia. La película nos muestra cómo acepta de forma natural estos cuestionables valores y cómo le afectan una vez escapa de esa vida. ¿Cómo puede encajar en una sociedad de valores encorsetados? ¿Estamos nosotros en la posición de juzgar su forma de ver la vida cuando la nuestra propia tiene multitud de defectos? La ópera prima de Sean Durkin quiere reflexionar sobre todo esto desde el punto de vista de una confusa Martha pero se pierde en sus propios formalismos visuales de drama intimista y el rimo pausado dejando escapar todas las posibilidades del planteamiento. Lo que vemos en la película fácilmente se podría haber concentrado en menos metraje y haber explorado más los orígenes y consecuencias del trauma del personaje estupendamente interpretado por Elizabeth Olsen.

Little Odessa

Para estrenar la retrospectiva de cine americano del festival, decidí hacerlo con esta película de 1994 de James Gray. Tenía pendiente este título y, además de acordarme de que Eduard Furlong existía, ha sido una grata sorpresa dentro de un género en el que unos pocos afortunados son capaces de destacar. Little Odessa, más que otra cosa, es un drama familiar negro en el que los conflictos mafiosos son sólo una excusa para estructurar la trágica historia de los Shapira, la ausencia de cohesión, la búsqueda de esa conexión y del orgullo de aquellos que comparten tu sangre. Un film que todo amante del género no debe menospreciar.

Nos vemos en el próximo repaso. No me tengáis muy en cuenta el retraso, estoy viendo 5 y 6 pelis diarias :P

03 diciembre 2010

58 ed. Donostia: Post Mortem [Chile]

No voy a hacer el chiste fácil de reírme de la naturaleza post mortem de esta crítica, que escribo tras resucitar del sopor que me provocó la película. Bueno, ya lo he hecho.

Post Mortem es una de esas historias excesivamente contemplativas que tanto gozan ensalzando los críticos gafapasta. Una es la primera que valora como la que más de historias con su propio ritmo o dinámica lentos como Buda explotó por vergüenza o incluso Huacho. Son ese tipo de historias que generalmente sólo me encuentro en festivales y que me gusta disfrutar. Me gustan los relatos naturalistas y reales que se detienen en la importancia de los pequeños detalles, en las diferentes formas de vivir y las cadencias que les caracterizan.

Sin embargo, no soporto esas historias que intentan crear realismo de forma artificial para elevar el mensaje. Sinceramente, no es necesario que tenga que sufrir a un señor aburrido tomar unos huevos fritos para cenar desde el momento en el que saca la sartén de su armario viejo vintage hasta que se los come con lentitud para darme cuenta de la vida solitaria que lleva. Sobretodo cuando llevo veinte minutos de película dedicados a contarme con pelos y señales exactamente lo mismo.

He tenido que pasar por otros films del estilo durante el festival pero este es seguramente el peor. Los personajes son completamente olvidables y no consiguen absolutamente ninguna conexión con el espectador lo que, unido a la lentitud, lo insípido y lo insustancial de la historia, tiene como resultado una film soporífero, con dos protagonistas odiosos que, además, intenta trascender más de lo que debería vinculando las vacías historias con un contexto social que va y viene según conviene que resulta totalmente artificial.

La cinta de Pablo Larraín ha recibido muchos aplausos en varios festivales. Quizá sea una necia que no entiende la profundidad de la historia o me pierdo en la traducción al no tener demasiado conocimiento de la realidad histórica de la historia, que personalmente me resulta impostada, pero Post Mortem me ha resultado un bodrio pretencioso e insoportable.

30 junio 2010

Sesión contínua: Gordos, La Ola y Caché

De vez en cuando no está mal hacer una noche maratón de pelis con un amigo. Como la regla es empezar por las intensas y acabar con las ligeritas, las películas elegidas para esta sesión fueron, por orden, Caché, de Haneke; La Ola de Dennis Gansel; Gordos de Sánchez Arévalo; y Luna Nueva, de la que ni siquiera voy a hablar por razones obvias (y porque tal coñazo a las 4 de la mañana no pudo evitar que me quedase dormida).

Cache (Escondido).
Que sí. El sentimiento de culpa, la mentira, el jugar con el espectador y todo tipo de bla bla, pero no. Mucho había leído sobre este peculiar título y reconozco que tenía ganas de verla ya que todo lo que he visto de Haneke hasta ahora lo he disfrutado mucho. Sin embargo, este título ha sido un borrón en su cuenta para mí.

Caché es un coñazo pretencioso y ególatra que además no resulta interesante ni visualmente con tanto plano fijo y tan nefasta, más bien nula, fotografía. Qué genial es ser un autor y que a todas tus mamarrachadas le saquen un sentido narrativo, filosófico, visual o lo que se precie.

La Ola

Toda una sorpresa. Tiene ritmo, es interesante, cuenta mucho de sus personajes con muy poco, visualmente está muy cuidada y tiene una estética y atmósfera que atrapan. Podría caer fácilmente en el aburrimiento de tanto diálogo y, sin embargo, maneja muy bien la tensión y el interés en todas las secuencias. Recuerda a la serie Skins en su realización, el tono y la forma de tratar a adolescentes y adultos.

El tema político es, como mínimo, interesante y es de esas que te hacen pensar y discutir sobre la reflexión que hace al acabar de verla. Realmente te das cuenta que con dos chorradas y ninguna ideología, la ola se convierte en algo muy peligroso donde el gustirrinín de pertenecer a un grupo está por encima de todo... por hacer un burdo resumen de lo que nos cuenta.

Además, hay que decir que el waterpolo es un deporte estéticamente precioso para ver en cine y más si se rueda con tanta habilidad como lo hace el director. He disfrutado como no está escrito de las pocas secuencias que protagoniza este deporte.

Mi compañero Dani también habló de esta película en su día.

Gordos

Divertida, original, con unos diálogos y una acidez envidiables. El reparto coral está muy bien equilibrado y resulta interesante, inteligente, tiene muy buen ritmo y está bien dirigida y producida. Toda una sorpresa.

¿Lo malo? Deja algo de mal sabor de boca por ese giro hacia el final de la película. La última media hora es demasiado dramática y las resoluciones de algunas historias son tan marcianas que provoca rechazo. A pesar de esto, el balance final es bastante positivo.

16 abril 2010

Tres títulos para olvidar

Desgraciadamente el número de decepciones cinematográficas está aumentando demasiado últimamente, algo que, unido al poco interés que despiertan la mayoría de estrenos, le quita a una las ganas de acudir a la sala.

Un tipo serio

Esta vez los Coen me han decepcionado. Al igual que en otros títulos suyos que sí he disfrutado, parten de esa premisa tan propia de explotar la comicidad que existe en lo malo que les ocurre a sus patéticos personajes. Sin embargo, el desarrollo se me antoja erróneo, confuso y demasiado caótico.

Las cosas tienen un devenir poco lógico, pero no es ilógica irreverente y cómica sino que es confusa e indiferente. Si al menos lo que está se tratara de forma más obviamente satírica, se habría disfrutado más. Lo mejor es, sin duda, la mini historia que hay antes de los títulos de crédito.

Tampoco estoy diciendo que sea una mala película. Tiene cosas curiosas (que luego quedan en nada), sí tiene un par de momentos remarcables (la historia del dentista es un ejemplo) y las interpretaciones son correctas pero, para mí, carece de alma, de propósito y ese abrupto final no es ni gamberro ni cómico, es una absurdez.

Alicia de Tim Burton

Antes de pasar a lo negativo, comienzo diciendo que visualmente Alicia es una maravilla. La dirección artística de escenarios, de maquillaje y vestuario y el diseño de personajes en general (y del gato en particular) es excelente. Y la banda sonora, aunque en la casi siempre idéntica línea de Danny Elfman, es interesante.

Alicia es suficientemente entretenida pero la historia se vive de una forma considerablemente fría, hay pocos momentos que sorprendan o destaquen y tiene algunas secuencias bastante vergonzosas. Es decepcionantemente light con un tono disney que no concuerda con la propuesta visualmente oscura.

Destaca muy muy positiva y sorprendentemente (y eso que nunca he sido especialmente fan) Helena Bonham Carter en el papel de la reina roja. Hace realmente bien su papel de reina caprichosa. Quizá sea por esa cabeza globo, pero es excepcionalmente expresiva. También destaco las apariciones del gato y su voz, siemrpe genial Stephen Fry, y a la oruga, Alan Rickman, otro de los grandes.

Furia de titanes

Resumiendo rápido y mal: Furia de Titanes es mala con avaricia y no tiene absolutamente nada que la salve.

El guión, como era de esperar, es terriblemente malo y está repleto de clichés absolutamente risibles. La historia de aventura tiene un interés y suspense nulos. Los efectos especiales no sólo no son nada del otro mundo sino que, en ocasiones, quedan en evidencia por culpa del 3D.
El protagonista tiene carisma cero y el resto de personajes son completamente indiferentes. El diseño de vestuario es de vergüenza ajena, la banda sonora es lo menos épico que he escuchado en mucho tiempo y las secuencias de acción hasta consiguen ser aburridas.

No, no iba con expectativas altas. Esperaba una peli mala pero que funcionase como entretenimiento de acción. Pero no sirve para nada. Es un auténtico coñazo.

29 marzo 2010

Lo más soporífero del festival SyFy: Cargo.

Ya que no pudimos asistir a la sesión de cortos de Donosti, nuestro primer título del sábado en la Muestra Syfy fue esta película de suspense suiza. La cinta prometía ya que combinaba el elemento futurista de las naves, la tecnología y el espacio con el thriller que emana de forma natural cuando "hay algo en la nave".

Sin embargo, Cargo resultó ser una historia vacía y fría que pasaba por encima de todo sin entrar y sin meter al espectador. Todo resultaba tan ajeno y carente de interés que cualquier secuencia de suspense carecía de tensión.

No cuenta nada. Mejor, lo que cuenta ya lo ha contado antes Matrix y lo he hecho mucho mejor. Cargo ni siquiera se esfuerza en dar un ritmo dinámico a una historia tan lenta que ocurre en un ambiente tan claustrofóbico. Y no sólo eso sino que llega un punto en el que, además, empieza a caer en errores y giros absolutamente risibles, algo de lo que parecía que se iba a librar.

Hay sólo dos cosas interesantes en Cargo. Una es la atmósfera y la ambientación. La nave, los efectos y esa atmófera viciada están bien conseguidos. La otra ese detalle de que todo lo que aparece en pantalla, desde electrónica hasta una planta o un grifo, está siempre identificado en chino. Todo es de los chinos... que para 2246 ya habrán dominado el mundo.

Como no merece la pena un mejor-peor me limito a decir que Cargo ha resultado ser el título más aburrido de toda la muestra y una auténtica decepción.

07 septiembre 2009

Mis últimos visionados: 7 minutos, Enemigos Públicos y American Playboy

Después de mi inactividad blogueril el pasado mes, paso a hacer una breve reseña de las películas que he visto en las últimas semanas. Antes de nada, confirmar que La última película asistirá este año al festival de cine San Sebastián, yo como espectador y mi compañera Adriana como prensa acreditada, así que prepararos para, en las próximas semanas, estar al tanto de las películas más interesantes exhibidas en Donosti.

7 minutos (Daniela Fejerman)

Tras las estimulantes pero no redondas A mi madre le gustan las mujeres y Semen. Una historia de amor, Fejerman debuta en solitario con 7 minutos, la clásica historia coral que sigue a un grupo de gente que acude a un servicio de citas rápidas. La cinta es floja y presenta a una serie de personajes que si bien están bien interpretados (mención especial para Toni Acosta y la siempre acertada Marta Etura) no interesan al espectador.

Son historias sobadas y, lo peor de todo, carentes de gracia y emoción. Desaprovechada y decepcionante. Recordar: la comedia - dramático - sentimental española del año es, sin duda, Dieta Mediterránea. Todos a recuperarla en DVD.

Enemigos Públicos (Michael Mann)

Michael Mann es un fantástico director. Obras como El dilema o Colateral (aún tengo pendiente ver Heat, de la que siempre he leído maravillas), una historia interesante y un reparto con Johnny Depp, Christian Bale y Marion Cotillard recién salida de su Oscar, prometían. ¿Se cumplen las expectativas? A medias.

Desde luego que Enemigos públicos es una película interesante, bien rodada y bien interpretada (Cotillard, en un breve papel, es para mí la mejor del conjunto) pero se pierde en su frialdad y en su original puesta en escena (aquí entra en escena la muy comentada decisión de Mann de rodar en HD: ciertamente le da otro toque pero, la verdad no pega con esta historia).

Lo peor de todo es que este retrato de John Dillinger no es especialmente diferente a cualquier película de gangster. Se supone que este es un hombre mítico y en pantalla no lo parece. A pesar de todo, una buena película.

American Playboy (David Mackenzie)

Hay que reconocer que el chico lo intenta. Ashton Kutcher, guapérrimo oficial de Hollywood y marido de Demi Moore, quiere tener una carrera seria. Tras viejos intentos como la muy efectiva El efecto mariposa o su aventura con Michelle Pfeiffer en la aún inédita Personal effects, Kutcher estrena Amerian Playboy (distribuidores, no se nota naaaada la referencia a la mítica película de Richard Gere) en la que interpreta, con total convicción, a un perdedor tan guapo que no sabe hacer nada más que vivir a cuenta de mujeres pudientes.

Puede parecer la típica comedia, pero no lo es. Es amarga, entretenida y muy sexy (espectacular comeback de Anne Heche, por cierto)... hasta que llega una floja historia de amor, necesaria para el desarrollo del conflicto del protagonista pero que resta interés en el balance general. No es la fórmula de la Coca Cola, pero la película está bien.

05 abril 2009

Mentiras y gordas, sleeper del año

"El sexo vende" es una de las máximas básicas de la publicidad. Y de la vida en general. Mítica es la historia que cuenta cómo miles y miles de españoles cruzaban la frontera española para ir a Francia a ver El último tango en París. Un cuerpo desnudo y un poco de mantequilla era suficiente para convulsionar una sociedad. Aunque no vivimos en los mismos tiempos - gracias a Dios - el sexo continua siendo un gran reclamo. Los tiempos en los que vivimos, en cambio, se caracterizan entre otras cosas por una repulsa casi generalizada del público medio hacia el cine español. Lo lógico es que ese desprecio afectase también a la televisión... pero no lo hace. Ni mucho menos. Es tán difícil encontrar una película española en los primeros puestos de la taquilla como una serie extranjera (CSI aparte) que domine los ratings. Dicen que por aquello del factor identificación, que me lo puedo creer... si afectase también al cine. La verdad es que yo todavía no me lo explico, pero ese no es el tema que aquí nos ocupa.

Me imagino la conversación que tuvieron Menkes y Albacete, responsables entre otros films de Sobreviviré: Si juntamos sexo, drogas y los actores televisivios más de moda del momento, vamos a llengar las salas, diría uno. Y la historia va a ser lo de menos, que diría el otro. Me alegro que de vez en cuando dentro del cine español se piense en el público y en hacer taquilla con las películas, no darse por satisfecho sólo con estrenar y arañar un par de nominaciones en los Goya. Nunca dejáre de criticar la estúpida decisión de Díaz Yanes de mezclar todos los libros de Alatriste en una sóla película porque él no quería hacer más, matando la película en sí misma y las posibilidades comerciales de la saga a largo plazo. Por poner un ejemplo.

Mentiras y gordas es un desfile de escenas de sexo y adolescentes, por lo general idiotas, metiéndose todo lo que pillen por el camino. No se han molestado en hacer una historia que envuelva el morbo que tanto ha atraído al público. Los directores han dicho que no aspiramos a hacer una historia generacional. Se nota, primero porque no estamos en los 80-90, hoy en día la gente sabe que las drogas son malas, que el sexo sin protección es peligroso,... la juventud sabel lo que hay, aunque luego hagamos lo que nos de la gana.

Historias del Kronen tenía una premisa similar... pero era bastante más interesante, había algo más detrás. Aquí todo es provocación y morbo... que sí, que reconozco que he ido a verlo y he caído como el medio millón de personas que la ha visto en menos de diez días, pero me hubiese gustado encontrar algo más. Era tan sencillo como pasar de cinco a tres parejas protagonistas, quitar un poco de sexo y añadir conflictos. No llegamos a saber realmente qué le pasa a los personajes, por qué hacen lo que hacen. ¿Qué hace Hugo Silva además de meterselo todo y enseñar cuerpo serrano? ¿Y Maxi Iglesias? Luego está el tema de la gorda Miriam Giovanelli. Además de bromas estúpidas, que decidí no tomarme en serio, ¿no era más fácil y más creible coger a una chica que estuviese minimamente gorda? Repetir la jugada almodovariana de ponerle relleno a la chica es tan notoria como estúpida. El conflicto se presenta como un chiste, no como un problema. Y que alguien me explique por favor qué le pasa a Marieta Orozco, delgadísima y muy fea. No parece la misma chica que diez años atrás ganó el Goya revelación por Barrio. El momento Asier Etxeandia también merece comentario aparte, casi tanto como la escena del orgasmo de una de las chicas. Da la impresión de los directores no se toman su propia película en serio. Y para acabar con la obvia moraleja de la película... tan obvia como incoherente. Se ve de lejos que un personaje va a morir pero sinceramente creo que la elección es del todo incorrecto. Si te vas a poner simple y moralista te deberías cargar al personaje que lo pide a gritos durante todo el metraje y que es totalmente olvidado en el tramo final de la película.

No todo es malo en Mentiras y gordas. La canción de Alaska está bien y la pelicula a pesar de sí misma es entretenida. Mario Casas también cumple aunque es su compañera Ana María Polvorosa, la divertida Lorena de Aída, la que sorprende en un registro completamente diferente. Deseando estoy verla en un proyecto de mayor interés y enjundia. Me quedo con eso.

25 febrero 2009

Viernes 13 y Dieta mediterránea: voy al cine... y huyo de los Oscar

La idea era escapar un poco de una cartelera llena (¿por qué tienen la manía de estrenar todas las aspirantes a los Oscar en dos fines de semana?) de películas con ínfulas de premios e ir a por algo más liviano y ligero. Después de meses de encontrarme con intercambios y dudas varias me apetecía ver otra cosa.

Mis elegidas para depurarme fueron el remake de Viernes 13 y la Dieta Mediterránea de Joaquín Oristrell. Una me sorprendió gratamente y otra, de la que no esperaba gran cosa, me horrorizó bastante... y no en el sentido que la propia película busca.

Tras la sorpresa que me llevé con la nueva versión de La matanza de Texas - que precisamente comparte director con la cinta que aquí nos ocupa -, que supo como trasladar el malsano ambiente y la sensación de angustia de la historia original y hacerla "disfrutable" de las nuevas generaciones. Ojalá pudiese decir lo mismo de esta Viernes 13. Concentra todos los tópicos inimaginables (adolescentes estúpidos y guapos que sólo buscan sexo, drogas y alcohol - salvo los que sobreviven claro, que siempre son las peritas en ducle -, gente de distintas razas, estupideces varias) y visita todos los lugares comunes. No esperaba que innovasen en el género del terror (eso ya lo han hecho recientemente películas como REC) pero sí algo más. Este remake es ochentero a muerte, en el peor sentido de la palabra.

Podía pasar perfectamente como una de esas películas que echaban los sábados por la noche en la 2, en ese (magnífico) contenedor de cine de terror que era Alucine, que tanto disfrutaba cuando era un crío. Quizás ese sea el problema, que ya no lo soy... En fin, que hay que huir de la película como se pueda.

Vamos con la sorpresa del fin de semana pasado: Dieta mediterránea. No esperaba gran cosa pero sí que me había llamado la atención su argumento, que si bien no es original, si resulta atractivo: la historia de Sofía (una sorprendente Olivia Molina), su lucha por ser la mejor cocinera del mundo, y su peculiar historia con los dos hombres que la llevarán a lo más alto: su marido (Paco León) y su maestro y amante (Alfonso Basave, toda una revelación: atractivo y carismático, una versión mejorada de Santi Millán).

Si la película de Oristrell triunfa es porque no tiene más intenciones que las de regalar a la audiencia cien minutos agradables, divertidos y que te dejan con una sonrisa en la boca al salir de la sala. En cierto modo me recuerda - lejanamente- a Vicky Cristina Barcelona, sólo que quedándote con un sabor de boca mejor. La lástima es que aquí no tengamos una María Elena que nos haga la función aún más memorable.

Un divertimento recomendable para los (pocos) aficionados al cine español y para los no iniciados que piensen que no salimos de guerras civiles y dramas sociales (personas que no están completamente equivocadas, pero eso es harina de otro costal). Pero sobre todo, un aviso para navegantes: no esperéis la película del año porque desde luego que no lo es pero si quieres desconectar y encontrarte con algo fresco y divertido, no te lo pienses.

29 diciembre 2008

Cinco razones por la que no debes ver Crepúsculo

Crepúsculo está siendo, sin lugar a dudas el éxito sorpresa de las peores navidades, cinematográficamente habando que ser recuredan. Dirigida por Catherine Hardwicke (a la que han largado de la realización de la secuela, Luna nueva), la adaptación de la novela homónima de Stephanie Meyer lleva casi 300 millones de dólares de recaudación (convirtiéndose, ni más ni menos, que en la octava película más taquilera del año en Estados Unidos) con un presupuesto de 35 millones. Así que no hay más que hacer cuentas y entender por qué productores y estudio están corriendo para que la segunda parte de la película llegue en noviembre de 2009, antes de que los adolescentes se den cuenta de lo mala que es. A continuación doy diez razones por las que no debeis seguir mi camino y ver una película tan aséptica como ésta.

1. Durante las dos horas de película, no te cuentan absolutamente nada. Durante dos minutos, la película se compone de miraditas de amor entre Edward y Bella y de frustantes quejidos en plan "que duro es ser vampiro", "por tí moriría ahora mismo". Hasta que, en el minuto 90, aparece el malo...

2. Estamos ante el malo más lamentable visto recientemente en pantalla. Además de que es obvio de que aparece por el mero hecho de que algo tiene que pasar antes de que el público mayor de 16 años entre en coma profundo, ni es malo ni da miedo ni nada por el estilo. Si es tan feroz como le pintan, ¿como es tan sumamente fácil que acaben con él? Recuerda un poco al también lamentable (pero, obviamente, no tanto) clímax de la primera temporada de Héroes.

3. Crepúsculo es cutre, como pocas. Inolvidable el terrible (y blanquísimo) maquillaje de los vampiros: no se para que utilizan cremas si, total, para el resultado que tiene por ejemplo el brazo, acababan antes con un par de brochazos con Titanlux blanco. Aún más memorable es la escena en la que Edward no quiere que Bella vea como se "convierte en un monstruo cuando le da la luz del día" (esto lo dice él, no yo) pero ella insiste y nosotros acabamos viendo una de las escenas más risibles, no ya de la película, sino del año: Edward bañado en purpurina dorada: y si no es eso, lo parece. Mi concepto monstruoso es diferente. Parece que estén pidiendo a gritos una reseña en la siempre estimable web Cinecutre.

4. Crepúsculo es barata y se nota. No pido unas escenas de acción espectaculares porque tampoco considero que sean necesarias, sino "un poco de marcha". Que las escenas más espectaculares sean las escapadas románticas por los árboles de los tortolitos (pasajes que, por lo visto, ni siquiera aparecen en el libro) canta un poco. Ignoraré esa emulación de quidditch que es el beisbol vampírico porque me puede. Espero que vista la millonada recaudada, la segunda película (que será dirigido por Chris Weitz, responsable de Un niño grande y La brujula dorada) tenga un presupuesto mayor.

5. El reparto tiene menos carisma que Mark Hamill fuera del universo Star Wars. Robert Patterson (el Cedric Diggory de Harry Potter) y Kristen Stewart (muy correcta en La habitación del pánico y Hacia rutas salvajes, un tanto atolondrada aquí) son lo único salvable de un triste reparto, en el que la intérprete de más nombre es Elizabeth Reaser, conocida mundialmente por un papel episódico en Anatomía de Grey. Encima sólo sale dos escenas pero lo peor de todo acaba siendo que Crepúsculo no tiene secundarios, son meros espectadores de una trama que se centra y confía demasiado en la relativa efectividad de la historia de amor entre una adolescente y un vampiro.

Podría seguir y seguir diciendo por qué no me gustó la película (aunque debo reconocerla que, paradójicamente, me entretuvo a pesar de sí misma) pero lo peor de todo es que para una generación de adolescentes / niños, la película del año sea Crepúsculo porque Wall·E "es una mierda, porque no hablan nada y es un coñazo", tal y como me contó mi prima de doce años, dejándome con cara de tonto y saber muy bien qué decir. En fin, que Crepúsculo no es lo peor que me he pasado en la vida, pero simplemente no merece la pena.

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Powerade Coupons