Para bien o para mal, hacer una crítica de Sexo en Nueva York. La película es subjetivo (siempre lo es en una crítica de opinión sobre algo pero en este caso mucho más) hasta las ultimas consecuencias. Me explico: si te gustó la serie, te gustará la película pero si eres uno de esos espectadores, generalmente masculinos, que consideraba las desventuras de Carrie, Charlotte, Miranda y Samantha como frívolas (que lo eran pero no tanto), superficiales (idem) y carentes de interés (jamás), no deberías de perder el tiempo.La adaptación al cine de la serie de HBO esta hecha por y para los fans. Intenta captar un público nuevo (de ahí la inclusión de un "Anteriormente en Sexo en Nueva York"... de cinco minutos que explica las principales tramas de la serie relacionadas con la película) pero se centra en el público que la seguimos durante seis años. De ningún modo habrían rodado una película de dos horas y media (las películas del género no suelen superar los 100 - 110 minutos). Obviamente hay cosas que más que sobrar, que tampoco, eran innecesarias. Ese personaje de la asistente, interpretado por una Jennifer Hudson que sin cantar no es más que solvente, poco aporta para una historia que, tambien hay que admitirlo, deja de lado el componente sexual que tanto caracterizó a la historia. Perdonen la vulgaridad pero es que por follar, no folla ni Samantha. Solo Miranda (una siempre estupenda Cynthia Nixon) se da un revolcón de los de antaño. Aunque le perdonamos a Michael Patrick King, principal productor de la serie y aquí director y guionita, por la memorable escena del sushi.
La película es un capítulo especial lanzado en cines para sacar (mucho) dinero, no tiene ese aire de "Sexo en Nueva York: La película" que podríamos esperar pero yo personalmente lo agradezco, que si algo está muy bien cómo está, no hace falta intentar hacerlo más lujoso. Y es algo con lo que el gran público debe estar de acuerdo: con un presupuesto de 65 millones de dólares, la película ha recaudado en todo el mundo la extraordinaria cantidad de 370 millones de dólares. Habemus secuela. Yo estoy encantado aunque habrá que ver por donde van los tiros esta vez. Me lo tomaré igual que esta primera película: un regalo en forma de minitemporada cinematográfica a todos aquellos que nos enganchamos con las aventuras de estas ya cuarentonas (incluso una cincuentona) en una ciudad tan mágica como Nueva York.
Lo mejor: que los fans tenemos más de Sexo en Nueva York. Las actrices.
Lo peor: es demasiado larga y se echa de menos más sexo.
La escena: Samantha cubierta de Sushi esperando a Smith. El encuentro entre Charlotte y Mr Big.
La frase: Me he comido de todo menos la polla de Dante (Samantha)
¿Por qué... se molestan en ver la película aquell@s que no les gusta la serie si van avisados de que se van a encontrar prácticamente con lo mismo?


05 julio 2008
Daniel Martínez Mantilla











Como conclusiónn y volviendo a la película que aquí nos ocupa, decir que el film de Tommy O'Haver entretiene pero no convence. Impacta auque no por méritos propios.
































