23 septiembre 2009

Inauguración del festival: Más que correcta Chloe

Chloe nos cuenta la historia de Catherine, ginecóloga de éxito, que observa con dolor como su marido David, profesor de música en la universidad, flirtrea con jovencitas menores que ella. Después de que faltara a su fiesta de cumpleaños, Catherine sospecha que su marido la está engañando y contratará a Chloe para confirmarlo.

Esta es la historia del título que ha abierto la 57 edición del festival internacional de cine de Donostia. Hablando de forma general, Chloe es una buena película. El guión es correcto, las interpretaciones estupendas (Julianne Moore y Amanda Seyfried son lo mejor de la película), la dirección artística es espléndida y sensual y la dirección de Atom Egoyan es hábil y maneja con soltura la sensualidad que emana de la película pero, a pesar de todo, la historia no acaba de interesar. El tratamiento de todos estos elementos se hace desde un punto que se antoja distante y frío lo que tiene como consecuencia esa valoración final tan temida que es la indiferencia.

La impresión final es de haber disfrutado de una película correcta pero que podría llegar a mucho más. La historia queda vacía y sin un objetivo claro por parte del narrador de la historia, además de ser considerablemente previsible a pesar de basar su clímax en un guro muy importate dentro del devenir de la historia.

A pesar de todo, es un título que se ve bien y quizas el aspecto que más me ha convencido, a parte de las actrices, es la evolución del matrimonio en contraste con Chloe, que sólo al final el espectador se da cuenta que permanece igual que al principio... sabe donde tocar, sabe qué presión debe aplicar... sabe manejar a sus clientes y las situaciones. Y lo demuestra.

Lo mejor: Las dos mujeres protagonistas: completamente opuestas pero igual de sensuales y sugerentes cada una a su manera.
Lo peor: que se queda a medias (o "tercias" tintas)
El momento: la caída del personaje de Amada.

Chloe tiene todos los elementos para ser una buena película pero el desarrollo frío de la historia provoca una alta dificultad de conectar con ella y, por tanto, una percepción final menos positiva.

19 septiembre 2009

Micrófonos en Donostia (18 y 19 Septiembre)

"Más quisiera yo ser tan molón como Aldo"
Tarantino

El pase de Malditos Bastardos, la esperada y magnífica película de Quentin Tarantino, estaba hasta los topes por lo que pudimos colarnos sólo los últimos 10 minutos para escucharles vacilar un poco a él y a Brad Pitt. Alguien comenta a Pitt que ha leido en alguna parte que tiene 14 películas en preparación, ante lo que toda la sala, y el propio actor, pone los ojos como platos. "No creas todo lo que lees, tío" replica Pitt, a lo que Quentin añade que "A Brad no le gusta mucho estar involucrado en demasiados proyectos a la vez para así poder estar disponible para cuando algo grande aparezca, y eso se aprecia mucho en alguien como él".

Ante la puntualización de un presente de que "las protagonistas de sus historias son, con frecuencia, mujeres muy fuertes y especiales" él replica con una cara tipo "obvio, nena". Se limita a añadir que, ciertamente, "hacer películas sobre hombres fuertes es muy fácil...".

A raíz de la última frase del film, alguien le pregunta al director: "¿Es esta tu obra maestra?" Él replica que espera que no, ya que aún tiene que quedar mucho por venir.

Y en cuanto a la bastante menos concurrida rueda de prensa de la fabulosa Precious, Lee Daniels habla de su historia. Es cierto que la base de lo que cuenta su nuevo film no es especialmente novedosa pero Daniels la hace propia, ofreciéndonos dos conmovedoras y sobrecogedoras horas de realidad. Ante esto, espeta que trata de contar la historia de alguien con la que realmente todo el mundo puede identificarse de alguna manera.

"The next story is in me... in you"

Una de los momentos con más carga emocional y tensión es la reunión final de Precious con su madre. Ante la duda de si era una forma de tratar de que "la mala" no fuera considerada tan odiosa, el director replica que "realmente no buscaba la redención del personaje. No quiero que la querais ni que la perdoneis pero que busca la comprensión del porqué de su odio". A veces no nos paramos a pensar que detrás de un personaje cruel seguramente haya un pasado que le ha maltratado.

Gabbie Sidibe, la talentosa actriz que encarna a Precious, se muestra elocuente y segura de sí misma. Afirma que no le ha resultado complicado entrar en la crudeza del personaje ya que siempre fue una amante de la novela. Además, ese perfil se ha ido construyendo a raíz de unas interesantes y realizantes charlas con el director, que la ayudaron a encarnar a Precious. También responde, con mucha razon, ante la pregunta de "Porqué cree que ella soñaba con ser blanca y rubia", argumentando que, bueno, "la hierba siempre parece más verde al otro lado".

18 septiembre 2009

Tarantino vuelve a la gloria con Inglorious Basterds

Permitidme la licencia del juego de palabras fácil para encabezar el comentario sobre la última obra del maestro Tarantino, presentada hoy mismo en la 57 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián a la vez que su estreno en los cines.

Siendo sincera, no esperaba demasiado de este nuevo título debido principalmente a algunas críticas que circulaban por ahí y a que Death Proof no fue todo lo que esperaba de ella (sobretodo en contraste con la genialmente absurda Planet Terror). Pero Inglorious Basterds (Malditos Bastardos) ha devuelto a nuestras pantallas a ese Tarantino socarrón, vacilón, inteligente y estrambótico que tanto nos gusta.

No quiero entrar en spoilers ni estropear guiños así que, hablando en general, el film ambientado en una Francia ocupada en plena Segunda Guerra Mundial, emana genialidad desde las críticas y momentos más obvios hasta los pequeños detalles.

Tarantino vuelve a la estructura por capítulos que tan bien le funcionó en Kill Bill pero que aquí se hacen pesados en ocasiones. Cada fragmento en sí mismo es fantástico como una pieza separada pero la diferencia contenido de cada uno de ellos hace, en un par de ocasiones contadas, decaiga el rimo debido a la duración de las secuencias.

Pero, por otra parte, uno de los elementos que más destaca de Inglorious Basterds es la envidiable habilidad del director para crear suspense en prácticamente todos los capítulos (secuencias) durante el film. No sólo hace reír al espectador, se preocupa de mandarle guiños y críticas y, en definitiva, le entretiene, sino que además se las apaña para tenerle en tensión constante. Es imposible saber por donde va a salir la trama.

Pero si algo tengo que remarcar es a Christoph Waltz como el “caza-judíos”, un maestro de la palabra y del doble sentido, un genio a la hora de jugar con cualquiera que tenga enfrente que roba cualquier escena en la que aparece. Sencillamente magnífico.

Lo mejor: Christoph Waltz. Que el guión no de ni un respiro al espectador: cuando no estas riendo, estas tenso, con ganas de aplaudir o, simplemente (y dicho llanamente) flipando en colores. Que crece a medida que avanza.
Lo peor. A pesar de que su larga duración es apenas perceptible, sí tiene un par de momentos en el que su ritmo decae.
El momento: La secuencia “King Kong” y todo lo que le sigue.
La imagen: El colofón final “en la frente”

Malditos Bastardos es irónica, violenta, caótica, inteligente, divertida, estrambótica, incisiva y paródica. Un guión y una dirección de actores espléndida para el primer título imprescindible del otoño.

10 septiembre 2009

Musicales: estreno de Daniel Sánchez Arévalo y regreso de Chicago

Dos grandes noticias para los amantes del cine y el musical españoles en general y madrileños en particular: diez años después de su última aparición en Madrid, el mítico Chicago vuelve a las carteleras españolas y Daniel Sánchez Arévalo, el director y guionista (uno de los cineastas más prometedores de la actualidad) de la extraordinaria Azuloscurocasinegro escribe el libreto de 40 principales. El musical.

Escrita por Fred Ebb y Rob Fosse, y con música de John Kander y letras del propio Fred Ebb, Chicago acumula 17 millones de espectadores, más de 850 millones de dólares recaudados, un premio Grammy, seis premios Tony y dos premios Oliver desde su alumbramiento, allá por 1996.

Manuel Bandera, Marcela Paoli y Natalia Millán, en su regreso triunfal al musical tras arrasar con Cabaret, interpretarán los papeles del abogado Billy Flynn y las artísticas asesinas Roxie Hart y Velma Kelly, respectivamente.

Por su parte, el Grupo Drive (responsable de ese megahit que fue Hoy no me puedo levantar) vuelve a la carga, asociada con el grup Prisa, para poner en marcha 40 principales. El musical, un misterioso proyecto del que no se sabe nada (ni el tracklisting) más allá de la importancia de una estación de radio en la historia.

Sanchez Arévalo, siguiendo los pasos de David Serrano para el musical basado en los éxitos de Mecano, escribe el texto de la obra.

07 septiembre 2009

Mis últimos visionados: 7 minutos, Enemigos Públicos y American Playboy

Después de mi inactividad blogueril el pasado mes, paso a hacer una breve reseña de las películas que he visto en las últimas semanas. Antes de nada, confirmar que La última película asistirá este año al festival de cine San Sebastián, yo como espectador y mi compañera Adriana como prensa acreditada, así que prepararos para, en las próximas semanas, estar al tanto de las películas más interesantes exhibidas en Donosti.

7 minutos (Daniela Fejerman)

Tras las estimulantes pero no redondas A mi madre le gustan las mujeres y Semen. Una historia de amor, Fejerman debuta en solitario con 7 minutos, la clásica historia coral que sigue a un grupo de gente que acude a un servicio de citas rápidas. La cinta es floja y presenta a una serie de personajes que si bien están bien interpretados (mención especial para Toni Acosta y la siempre acertada Marta Etura) no interesan al espectador.

Son historias sobadas y, lo peor de todo, carentes de gracia y emoción. Desaprovechada y decepcionante. Recordar: la comedia - dramático - sentimental española del año es, sin duda, Dieta Mediterránea. Todos a recuperarla en DVD.

Enemigos Públicos (Michael Mann)

Michael Mann es un fantástico director. Obras como El dilema o Colateral (aún tengo pendiente ver Heat, de la que siempre he leído maravillas), una historia interesante y un reparto con Johnny Depp, Christian Bale y Marion Cotillard recién salida de su Oscar, prometían. ¿Se cumplen las expectativas? A medias.

Desde luego que Enemigos públicos es una película interesante, bien rodada y bien interpretada (Cotillard, en un breve papel, es para mí la mejor del conjunto) pero se pierde en su frialdad y en su original puesta en escena (aquí entra en escena la muy comentada decisión de Mann de rodar en HD: ciertamente le da otro toque pero, la verdad no pega con esta historia).

Lo peor de todo es que este retrato de John Dillinger no es especialmente diferente a cualquier película de gangster. Se supone que este es un hombre mítico y en pantalla no lo parece. A pesar de todo, una buena película.

American Playboy (David Mackenzie)

Hay que reconocer que el chico lo intenta. Ashton Kutcher, guapérrimo oficial de Hollywood y marido de Demi Moore, quiere tener una carrera seria. Tras viejos intentos como la muy efectiva El efecto mariposa o su aventura con Michelle Pfeiffer en la aún inédita Personal effects, Kutcher estrena Amerian Playboy (distribuidores, no se nota naaaada la referencia a la mítica película de Richard Gere) en la que interpreta, con total convicción, a un perdedor tan guapo que no sabe hacer nada más que vivir a cuenta de mujeres pudientes.

Puede parecer la típica comedia, pero no lo es. Es amarga, entretenida y muy sexy (espectacular comeback de Anne Heche, por cierto)... hasta que llega una floja historia de amor, necesaria para el desarrollo del conflicto del protagonista pero que resta interés en el balance general. No es la fórmula de la Coca Cola, pero la película está bien.

31 agosto 2009

Grandes nombres para la 57 edición del Festival de San Sebastián

Primera entrada de la cobertura que, si no surgen obstáculo, dedicaremos a la 57 edición del Festival de cine de San Sebastián. Una cita cinematográfica a la que, personalmente tengo un gran cariño, debido a mi participación en tres ediciones como jurado joven. En esas ediciones (2005, 2006, 2007: en 2008 no pude cubrir el festival, ya como prensa, por un viaje en el extranjero) fueron premiadas la diveertida comedia rodada en euskera Aupa Etxebeste, la joya nórdica The art of crying y la comedia dramática libanesa Caramel, que también se alzó con el premio Perlas de otros festivales.

Los responsables del festival este año se han puesto las pilas, consiguendo traer las películas de habituales directores del circuito de festivales como Atom Egoyan (que abre el festival), François Ozon, Christophe Honoré, Juan José Campanella, Fernando Trueba (que vuelve a la ficción desde el fiasco de El embrujo de Shangai) o Rodrigo García, el encargado de cerrar el festival.

Fuera de concurso nos encontramos con lo nuevo de directores tan interesantes como Tarantino, Woody Allen, Terry Gilliam (con el último film, inacabado, de Heath Ledger) o Jim Jarmusch, además de revelaciones de este 2009 como Precious o Un prophéte.

Michael Haneke, ganador del último festival de Cannes, recogerá el premio FIPRESCI por The white ribbon, que también se presentará en el festival.


SECCIÓN OFICIAL
  • ‘Chloe’ de Atom Egoyan (EEUU, Canadá)
  • ‘Mother and Child’ de Rodrigo García (EEUU, España)
  • ‘11′e 10 kala’ (‘10 a 11’) de Pelin Esmer (Turquía, Francia, Alemania)
  • ‘El baile de la victoria’ de Fernando Trueba (España)
  • ‘Blessed’ de Ana Kokkinos (Australia)
  • ‘City of Life’ and Death de Lu Chuan (China)
  • ‘Los condenados’ de Isaki Lacuesta (España)
  • ‘Get Low’ de Aaron Schneider (EEUU)
  • ‘Hadewijch’ de Bruno Dumont (Francia)
  • ‘Keshtzarhaye Sepid’ (‘La pradera blanca’) de Mohammad Rasoulof (Irán)
  • ‘La mujer sin piano’ de Javier Rebollo (España)
  • ‘Making Plans for Lena’ de Christophe Honoré (Francia)
  • ‘Le refuge’ de François Ozon (Francia)
  • ‘El secreto de sus ojos’ de Juan José Campanella (Argentina, España)
  • ‘This is Love’ de Matthias Glasner (Alemania)
  • ‘Yeong-Do Da-Ri’ (‘Vengo de Busan’) de Jeon Soo-il (Corea del Sur)
  • 'Yo, también' de Álvaro Pastor y Antonio Naharro (España)

PERLAS DE OTROS FESTIVALES
  • ‘Inglorious basterds’ de Quentin Tarantino (EEUU, Canadá)
  • ‘Precious’ de Lee Daniels (EE. UU.)
  • ‘The imaginarium of Dr. Parnasus’ de Terry Gilliam (Gran Bretaña, Canada)
  • ‘Desert flower’ de Sherry Ohrman (Gran Bretaña, Alemania, Austria)
  • ‘London River’ de Rachid Rochaureb (Gran Bretaña, Argelia, Francia)
  • ‘Five minutes of heaven’ de Olivier Hirschbiegel (Gran Bretaña, Irlanda)
  • ‘Nadie sabe nada de gatos persas’ de Bahman Gobhadi (Irán)
  • ‘The limits of control’ de Jim Jarmusch (Gran Bretaña, España, Japón)
  • ‘The imaginarium of Dr. Parnasus’ de Terry Gilliam (Gran Bretaña, Canada)
  • ‘Mother’ de Bong Joon Ho (Corea del Sur)
  • ‘Un prophéte’ de Jacques Audiard (Francia, Italia)
  • ‘Taking Woodstock’ de Ang Lee (EE.UU.)
  • ‘Vengeance’ de Johnnie To (Hong Kong)
  • ‘Whatever works’ de Woody Allen (EE.UU., Francia)
  • ‘Yuki & Nina’ de Nobuhiro Suwa y Hippolyte Girardot (Francia, Japón)

PREMIO FIPRESCI
  • ‘The white ribbon’ de Michael Haneke (Alemania, Francia, Italia, Austria)

17 agosto 2009

Me muero por ver... Brothers

En 2004, un pequeño film danés, Hermanos, conseguía los dos premios de interpretación en el festival de cine de San Sebastián, además de las ocho nominaciones a los premios del cine Europeo, entre otros reconocimientos. La película - que contaba con Connie Nielsen (la guapísima protagonista de Gladiator) en su reparto - es una historia de hermanos en la que la guerra, el dolor y el amor se conjugan en un triángulo de consecuencias imprevisibles.

Cinco años más tarde, Jim Sheridan (En América, En el nombre del padre) es el encargado de poner en escena el inevitable remake americano. El espectacular reparto está formado por Tobey Maguire (al que últimamente es difícil ver fuera de la saga del hombre araña) y los fantásticos Natalie Portman y Jake Gyllenhaal.

Brothers (US) lleva más de un año rodada (a Gyllenhaal le ha dado tiempo a ponerse cachas y perderlas para su papel de príncipe de Persia) y llegará a los cines americanos en diciembre. La semana pasada por fín empezó a aparecer más material de la película. Aquí mismo podeis ver el poster y el trailer.

Aviso para navegantes: es recomendable dejar de ver el trailer a la mitad porque te la cuenta enterita.

13 agosto 2009

Las peores películas de verano (Edición 2000, Parte I)

Un mes después de hacer el especial Las mejores películas de verano de la década (parte I, II y III), nos vamos con su némesis: Las peores películas de verano de esta década que está a punto de acabar. En esta ocasión serán solo diez películas las elegidas, que se publicarán en dos pares. Vamos allá con la primera, que contiene las cinco menos malas de lo peor del cine palomitero estival de los últimos años.

10. La tormenta perfecta (Wolfgang Petersen, 2000)
Porque... me pareció poco emocional, creíble (a pesar de estar basada en una historia real) y satisfactoria a fin de cuentas.
Porque... es uno de esos casos en los que los efectos especiales NO son suficientes, a pesar de que eso es todo lo que la película te esté ofreciendo.
Porque... todavía no me creo las buenas críticas que tuvo en su momento.
A pesar de... George Clooney, Dios en la tierra, envidado por ellos y deseado por ellas (y ellos también), en un papel bastante soso.

9. El código Da Vinci (Ron Howard, 2006)
Porque... me dejo claro que prefiero ponerme yo mismo un cilicio que volver a ver una película basada en un libro de Dan Brown si me he leído el material original antes. La brutal efectividad del autor americano desaparece una vez conoces las sorpresas.
Porque... es un coñazo. Sin colorantes ni conservantes.
Porque... el pelo de Tom Hanks (fantástico actor, por otra parte) en esta película está entre lo ridículo y lo grotesco. Yo me imaginaba en el papel más a un, precisamente, George Clooney.
A pesar de... contar un buen director (irregular y artesanto también, sí, pero nadie puede negar que tiene buenas peliculas) y un excelente reparto. No la salva de la quema.

8. Superman Returns (Bryan Synger, 2006)
Porque... Synger fue un mamón al abandonar la tercera entrega de X Men para hacer un aburrido reboot de Superman. Una decisión lógica en principio pero fracasada al ver lo que hizo.
Porque... el (brillante) título español de la película: Superman Returns, el regreso ya hacía preveer todo un clásico del cine reciente.
Porque... es tremendamente olvidable. Y olvidada. Que cansinos son los continuos rumores sobre una segunda parte que no tiene razón de ser.
A pesar de... que, a estas alturas, Brandon Routh esté más cerca de dedicarse a la prostitución que al cine. No me da pena.

7. La mandolina del capitán Corelli (John Madden, 2001)
Porque... es un pecado salir de una película tan perfecta y preciosa como Shakespeare in love para meterse en ESTO. Muy mal, señor Madden.
Porque... es ñoña, intrascendente y clásica en el peor sentido de la palabra .
Porque... es un maravilloso pretexto para aquellos que se dedican, día sí, día también, a echar mierda sobre la (terroríficamente prolífica y floja) carrera de Penélope en Ameríca hasta el estreno de Volver.
A pesar de... no recuerdo nada positivo de ella. Ah, sí, que Penélope no se lió con un Nicolas Cage pre-peluquín.

6. Garfield (Peter Hewitt, 2004)
Porque... es insultante que esta película, estrenandose el mismo fin de semana que Mar adentro, se colocase en el número 1 de la taquilla española.
Porque... es infantil a lo Beverly Hills Chihuahua y no a lo Disney.
Porque... tiene en Garfield un muy interesante personaje protagonista que queda muy light, rancio y caduco en su versión cinematográfica.
A pesar de... todo hicieron una segunda parte. Esta vez no me la colaron.

09 agosto 2009

EX: Love Actually a la italiana

Por Silvia Crespo

Es mentira eso de que el cine es algo internacional o que va más allá de las fronteras, ir a ver una película italiana lleva ciertas connotaciones, al igual que cuando vas a ver un película argentina o cine asiático. Cuando te enfrentas a cine que no lleva el sello “made in Hollywood “ te expones a una forma de hacer cine al que hay que acercarse sin prejuicios. Bien, mi pasado con el cine italiano (salvando dos o tres obras maestras) ha hecho imposble que no mire con cierto escepticismo esta comedia romántica. Antes de comenzar mi crítica sobre EX, me gustaría explicar que mis prejuicios hacia el cine italiano vienen después de ver títulos como Manuale d’amore (I y II) o Notte prima degli esami (Iy II también). Seguro que ahora me entendéis algo mejor.

Al ver el trailer de EX hubo dos cosas que me terminaron convenciendo para verla: la primera es que Fausto Brizzi (el director) había decidido tomarse en serio así mismo y no había hecho la tercera parte de Notte prima degli esami , y el segundo motivo fue el slogan del trailer “un amor no es para toda la vida, pero un ex sí”

Después de asumir que era una de las frases más coherentes que había escuchado últimamente (imaginaos de qué tipo de gente me rodeo) me armé de valor, me dirigí a los Ideal y dejando fuera todos mis prejuicios sobre el cine italiano, me dispuse a ver el nuevo fenómeno cinematográfico en el país de la bota.

Y lo cierto es que me he encontrado con una comedia sencilla pero agradable. De esas que te hacen echar alguna carcajada y una o dos lagrimitas al final. La cinta empieza como suelen acabar todas estas comedias romanticonas: con besos, muchos besos, que explican el principio del final de seis parejas muy diferentes que deberán lidiar con sus rupturas, divorcios, muertes repentinas y celos a miles de kilometros de distancia.

La película está llena de típicos tópicos que la hacen divertida, pero Brizzi con un elenco de esos de “vamos a juntar a todas las estrellas italianas vivas que no sean Sofia Loren”, no se olvida de meter esos pequeños puntos que la hacen fácilmente identificable como cine a la italiana. Me ha gustado eso de poder ver historias sencillas junto a otras de lo más bizarras, si le dais una oportunidad os vais a encontrar con el cura que se encuentra en la difícil situación de casar a su exnovia con un mamarracho de miucho cuidado, o la divertida persecución de Paolo a manos de un policía corrupto que le amenazará de todas las formas posibles para que deje de ver a la que fuera su pareja.

Además de Woody Allen, los italianos controlan como nadie los chistes de origen freudiano, y de eso aquí vais a encontrar bastantes. Y ¿por qué la califico como la Love Actually a la italiana?; pues porque creo que en el fondo nos vienen contando lo mismo: “el desamor es algo contra lo que todos debemos lidiar varias veces en la vida, pero y lo bien que se está cuando encontramos el amor”

Lo mejor: el 10 LODE para el cura Don Lorenzo y el pequeño guiño a la tierra media
Lo peor: los dos o tres chistes machistas de Luca, son de ese tipo de cosas que aquí serían políticamente incorrectos pero que en Italia parecen tener muy interiorizado
.(Silvio Orlando) y que parezca que sólo los heterosexuales tienen ex o algo que contar.

Me pregunto si Berlusconi con todo el lio delle velline y su divorcio, se habrá sentido representado en alguna de las historias que se exponen en esta película.

08 agosto 2009

Up: Pixar sigue en lo más alto

Hacer y leer críticas de las películas de Pixar, sino cansino, sí que empieza a ser de lo más predecible. Y es que hasta el día de hoy, en toda mi vida cinéfila, jamás he visto a gente tan infalible como la del estudio dirigido por John Lassetter (sin lugar a dudas, el nuevo Walt Disney), que - con la excepción de Bichos y Cars, que sin ser en absoluto malas películas, están a un nivel inferior - han sabido regalar a crítica y pública maravillosas películas.

Ahora nos ocupa Up, con la que Pixar da un paso más en la senda "rupturista" abierta el año pasado con Wall·E. Por primera vez en la historia de la animación americana, un anciano (deprimido, para más inri) es el protagonista absoluto de una historia en la que también aparecen referencias a temas espinosos como la muerte o el aborto.

Un anciano que, tras la muerte de su esposa (magistrales los diez minutos en los que se resume su historia de amor, una lección de cómo lograr que la audiencia empatice con tus personajes), decide marcharse y hacer todo lo posible por cumplir, antes de morir, los sueños de aventura de su esposa. La concesión para el público infantil aparece en forma del niño que, accidentalmente, le acompaña en su viaje y los múltiples perros parlanchines que por ahí pululan (y no destripo más de la historia).

Con una ajustada duración de poco más de 90 minutos, Up conmueve y divierte a partes iguales, además de funcionar como una perfecta película de aventuras. La película de Pete Docter y Bob Peterson cuenta la que es probablemente la historia más pura y entrañable en la historia de la compañía. Inevitablemente hay hueco para la moralina y ciertos convencionalismos pero ¿a quién le importa? ¿No los hay también en cintas de genios como Tarantino o Spielberg?

Como siempre, un corto acompaña a la película en su exhibición cinematográfica. Parcialmente nublado es un ejercicio de lo más cute pero ciertamente alejado de la diversión que ofreció el clásico pero muy efectivo Presto el año pasado.

Up es una obra maestra, una de las primeras grandes películas del año que, no obstante, no termina de entrar en mi grupo de películas animadas favoritas (donde sí estaría, por ejemplo, Ratatouille, pero es que esa película me pareció prácticamente perfecta). UP se estrena el 31 de Julio.

 
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