22 septiembre 2010

58 ed. Donostia: Nothing's All Bad (Smukke mennesker) [Dinamarca]

La ausencia de amor en nuestras vidas es un lugar común en la cinematografía internacional. Esta opera prima del danés Mikkel Munch-Fals toma esta temática y la coloca frente al espejo haciéndonos partícipes de la soledad de cuatro personajes que lo que lo que echan en falta es una pizca de amor propio.

Desde la joven que ha perdido un pecho debido al cáncer hasta el pervertido que intenta cambiar y no lo consigue, Nothing's all bad es una historia de excesos con unos personajes al borde del abismo que harían cualquier cosa por encontrar algo de autoestima en su camino. Se unen a ellos dos una recién jubilada y viuda señora que se encuentra extremadamente sola y un joven atractivo que decide usar su cuerpo para satisfacer los deseos de cualquiera que esté dispuesto a pagar por ello.

Este es un título intimista, de narrativa lenta que deja mucho espacioa sus personajes pero, a pesar de tener un ritmo pausado, la evolución de las tramas es constante y la forma de entrelazarlas le otorga mucho dinamismo al conjunto.

En definitiva, Nothing’s all bad es emotiva, íntima, atrevida y con unos personajes tan extremos que consigue hacer de un discurso ya bastante común en este tipo de cine, algo novedoso, llamativo e interesante. Muy recomendable.


19 septiembre 2010

58 ed. Donostia: Neds [Reino Unido]

Después de unos cuantos años de asistir al festival, parece que dentro de los títulos seleccionados ha de haber un porcentaje fijo de films que dedican sus historias a la infancia y la juventud y cómo el sistema educativo, sean padres o escuela, afectan, la mayoría de las veces negativamente, en el devenir de los protagonistas.

Personalmente es un discurso que me tiene algo saturada. Ya lo se. Se que hay padres borrachos que pegan a sus madres y eso afecta a los hijos. Se que hay profesores que recurren a medidas abusivas para imponer su disciplina y se que el papel de los hermanos mayores o de la pandilla es crucial en el proceso de maduración de un adolescente. Por ello, a priori, Neds me llamaba la atención más por la adrenalina de la violencia inherente en el planteamiento que por el discurso que se podría esperar en ella.

Dicho eso, y aunque también peca de estar en ese porcentaje, Neds también afronta el tema desde otro ángulo. “Non Educated Delincuents” es a lo que hace referencia el título pero su protagonista, John McGill, es un estudiante modelo: lee mucho, estudia mucho y no se mete en problemas. Cuando llega el verano, con mucho tiempo libre, empieza a quedar con un joven de familia bien y, al poco, se ve rechazado por su familia. Siempre ha habido clases.

En ese momento coinciden un cúmulo de situaciones que acaban por llevar a John al mal camino: un hermano con demasiado poder sobre las bandas callejeras, un encuentro con el grupito de turno, el rechazo de su amigo el rico, un padre que constantemente llega borracho a casa y maltrata a su madre, todos esos momentos en los que le han acosado por ser un pringado… A partir de ahí, John irá cayendo en el foso cada vez más y acabará convirtiéndose en lo que le aterraba cuando era más pequeño.

Neds sí coloca al entorno de John como base probable de culpa, pero no se entrega a ello sino que nos muestra ambos lados del camino, ya que la ira de John le llega tan dentro que no es capaz de ver las oportunidades de salvación que se le ofrecen.

Estos Non Educated Delincuents y su historia, basada por cierto en hechos reales (probablemente lo más espeluznante del film), no son lo más original ni lo mejor que he visto o veré en el festival, pero es un título que muestra la evolución de John al ritmo perfecto, que se toma su tiempo en lo importante y obvia lo obvio y un final de esos que te hace meditar durante un buen rato.



58 ed. Donostia: Buried (Enterrado) [España]

Lo que Rodrigo Cortés nos ofrece en Buried es tan visceral y emocional que no sólo me resulta extremadamente complicado explicarlo con palabras, sino que casi se me antoja inapropiado.

Paul Conroy se despierta desconcertado en un ataúd de madera: ha sido enterrado vivo. Con las pocas herramientas que le han proporcionado sus captores, hará todo lo posible para que le saquen de su prisión bajo tierra.

Es realmente fascinante lo que Cortés y Chris Sparling (autor del guión y único en los créditos que no es español) han conseguido con este agobiante y claustrofóbico título. Una caja, un personaje cuyo único compañero de aventuras es un movil y la oscuridad. Esos son los tres elementos principales con los que juega este brillante thriller. Una hora y media con un excelentísimo Ryan Raynolds desesperado porque alguien le escuche y ayude.

Como el propio director comentaba en la rueda de prensa, una de sus mejores bazas es la forma en la que evoluciona la trama, donde el espectador va totalmente de la mano de Paul y descubre las cosas a la vez que el protagonista. No se recurren a secuencias en el exterior, no hay más puntos de vista que el de Paul y es ahí donde nace la pronta y profunda conexión con el personaje y el consecuente agobio y frustración del espectador para/con la película.

Los planos muy cortos. La respiración. El sonido de un mechero. La esperanza en forma de vibrador de móvil. La ocasional música de tensión. Los silencios. La oscuridad. Hasta el más mínimo detalle cobra importancia.

Pero para contar lo que realmente quisiera sobre “Enterrado” y explicar los motivos que la convierten en uno de los films más brillantes que he visto este año tendría que meterme de lleno en el devenir de la historia, en los recursos visuales y otros aspectos que requerirían desvelar demasiadas cosas de la película y no. Tenéis que descubirla de la mano de Ryan Raynolds, de la de Sparling, de la mano de Rodrigo Cortés y, por supuesto, de todo el cuerpo sudoroso, tenso, aterrado y desesperado de Paul Conroy.


58 ed. Donostia: HappyThankyouMorePlease [EEUU]

Rara es la persona que afirme no haber tenido un momento en el que se sintiera que andaba perdido por la vida. Esta dramedia, primera película como director y guionista de Josh Radnor, conocido por contarnos cómo conoció a su mujer en la serie “Cómo conocí a vuestra madre”, habla precisamente de eso: de un grupo de treintañeros que tratan de dar un paso adelante en sus vidas intentando, ya de paso, ser felices.

Esta opera prima tiene bastantes virtudes y algún desatino. Su principal acierto reside en el propio discurso: es una historia sobre la viday el amor pero dista mucho de ser pretenciosa o forzadamente profunda. Radnor consigue un guión de diálogos frescos, que toma los tópicos del género comedia romántica dándoles un par de vueltas y se acerca a sus historias con honestidad.

El mayor fallo del film está en su presentación. La primera media hora del metraje, el foco se encuentra completamente en Sam Wexler, personaje principal interpretado por el propio Radnor, y, sin embargo, poco a poco se va convirtiendo en una historia con un nivel de coralidad bastante alto. El espectador se encuentra a sí mismo algo desubicado cuando esos secundarios comienzan a tomar protagonismo y tiene que forzarse a sí mismo a volver a entrar en la historia, hacerse con las nuevas líneas e interesarse con ellas.

Sin embargo, una vez todo está puesto en su sitio, todo el conjunto se disfruta mucho más gracias a esa originalidad a la hora de acercarse a las diferentes tramas y personajes que componen la película. El ritmo es excelente, hay muy buen equilibrio entre la comedia y sus, poco frecuentes, momentos dramáticos y, en definitiva es un título simpático con el que resulta increíblemente fácil sentirse identificado.

Happythankyoumoreplease es una historia optimista, contada en una atmósfera optimista, con secuencias memorables que resaltan lo bueno y bonito de vivir y con una de esas bandas sonoras indies que ponen la guinda de buen rollo a las secuencias. Vamos, de esas películas que te dejan con una sonrisa mientras abandonas la sala.

18 septiembre 2010

58 ed. Donostia: I Saw the Devil (Akma-reul Bo-at-da) [Corea del Sur]

Porque una buena ración de sangre y violencia de buena mañana nunca viene mal, el primer pase de prensa de mi primer día en el festival es de la koreana “I Saw the Devil”.

El antagonista es un sanguinario asesino de mujeres jovenzuelas que tiene el infortunio (o no, quién sabe) de matar a la equivocada: la prometida de un apuesto agente secreto que no parará hasta saciar su sed de venganza… que, os aseguro, es mucha.

Ji-Woon Kim es muy hábil en la dirección. Crea una atmósfera oscura en todos sus planos y, a pesar que este no es un thriller que pretenda asustar, sí que tiene momentos de tensión realmente bien conseguidos. También muy destacables son sus pocos pero efectivos momentos cómicos, que ayudan a liberar tensión a la vez que se ríen de los personajes.

Esta venganza con mayúsculas tiene sus pros y sus contras. Con ese esquema recurrente de “cuando creías que era el final, voy aún más allá” hay que tener mucho cuidado ya que corre peligro de resultar repetitivo. No es exactamente el caso de “I Saw the Devil” pero sí es cierto que le sobra un buen rato de metraje que podrían haber extraído de alguno de los muchos falsos finales.

I Saw the Devil habla de los extremos a los que puede llevarnos el dolor y sobre dónde estan los límites de la venganza. Intensa, entretenida y explícita. Como dijo el propio director en la rueda de prensa "Para castigar al diablo hay que, en cierto modo, convertirse en el diablo".


15 septiembre 2010

Camino al 58 Festival internacional de cine de Donostia

La cuenta atrás ya a comenzado y este viernes 17 de Septiembre será el pistoletazo de salida de 9 días de cine en San Sebastián. Como cada año en la última película no queremos perdérnoslo y, desde allí, os contaremos qué títulos merece la pena que sigáis la pista. Aquí tenéis alguno de los títulos de las diferentes secciones.

Perlas.
Buried (Enterrado) de Rodrigo Cortés.
Bal (Miel) de Smith Kaplanoglu, Oso de Oro en Berlín.
Tuan Yuan (Apart Together) de Wang Quan’an, Oso de Plata al Mejor Guión en Berlín;
Happythankyoumoreplease, de Josh Radner, Premio del Público en Sundance;
The Oath, de Laura Poitras, Excellence in Cinematography Award en Sundance.
The Oath (el juramento) de Laura Poitras.
Poetry de Lee Changdong
Le Quattro Colte de Michelangelo Frammartino
Tuan Yuan (Apart Together) de Wang Quan’an

Sección Oficial
Addicted to Love, de Liu Hao
A Jamaâ (La mezquita) de Daoud Aoulad-Syad
Amigo de John Sayles
Aita de José María de Orbe
Cerro Bayo de Victoria Galardi
Eat Pray Love (Come Reza Ama) de Ryan Murphy
Elle s’appelait Sarah (La llave de Sara) de Gilles Paquet-Brenner
Home for Christmas (A casa por navidad) de Bent Hamer
Neds de Peter Mullan
El gran Vázquez de Óscar Aibar
Genpin de Naomi Kawase

Como siempre, existen otras secciones temáticas como el “Made in Spain”, la retrospectiva que este año recae sobre el director estadounidense Don Siegel. También encontramos Zinemira (panorama de cine vasco), Cine en construcción, la retrospectiva temática (Los nuevos caminos de la no ficción) y Horizontes Latinos.

El premio Donostia de este año ha caído en la que una vez fue la novia de América: Julia Roberts, que viene, junto a Richard Jenkins y Ryan Murphy, a presentar su nuevo título Come Reza Ama, que se estrena en España el 24 de Septiembre.

No dejéis de pasar por aquí, os iremos contando qué se cuece por el festival ;)

13 septiembre 2010

Pelis en un avión (III): La vuelta

En mi última entrada empecé a comentaros las películas que habían formado parte de mi entretenimiento en las alturas. Ahora toca poner el broche a mis títulos de avión con lo que ví a mi regreso a casa.

Dear John
Si, qué pasa. Tengo un monstruo choni dentro que no sólo necesita devorar películas románticas sino que es orgullosa y a la vez vergonzosamente fan de las historias de Nicholas Sparks. He llorado como la que más en Un paseo para recordar y cuento a El Diario de Noa entre mis dramas favoritos. Reconozco dolorosamente haber visto y disfrutado The Last Song con Miley Cyrus. Como véis, Dear John era una opción más que lógica para lloriquear mientras surcaba los cielos.

Nicholas Sparks tiene unos daddy issues realmente preocupantes. Te dan ganas de llamar a su puerta y decirle que lo supere ya. Dear John es un buen drama romántico con una historia interesante y bien contada. John y Savannah son muy típicos dentro del perfil de personajes de Sparks pero no tanto dentro del mundo de los títulos del género. Desde el principio atrapa y realmente conecta. Es simple y, porqué no, predecible pero nada que no esperase de antemano ni nada que no pretenda ser.

El único problema que le veo a su evolución lo ví igualmente en The Last Song: gran parte del film se centra en la historia de amor pero los grandes conflictos se centran en la relación del protagonista con su padre, problema que sí se plantea desde el principio de ambas pero no se le da la suficiente importancia para que después no resulte algo brusco el giro en el foco de la trama. A pesar de todo, he llorado, reído y, en general, disfrutado con Dear John y eso es todo lo que le pido a un título como este.

El Equipo A
Ah. Qué decir de esta adaptación de la mítica serie de televisión. Primero, que la he disfrutado. Segundo, que me alegro de no haberla visto en el cine, algo que tenía intención de hacer en un principio.

El Equipo A es una película de acción sin ningún tipo de límite. Es excesiva hasta la parodia y ahí es donde reside su grandeza. No pretende ser más que dos horas de risas, acción demencial y topicazos. En algunas ocasiones roza tanto la línea de lo absurdo (e incluso la pasa) que me pregunto si lo que pretendían con esto era una parodia. El reparto es lo mejor del film. Hay mucha química entre los actores y creo que el casting es de lo más acertado en cuanto a retomar las características esenciales de los protagonistas de la mítica serie.

En definitiva: me ha hecho reír. Y mucho. A veces con ella, la mayoría de ella, pero reír al fin y al cabo. Y ¿qué más le puedo pedir a un título que me hace pasar dos horas de vuelo como si nada? ;)


10 septiembre 2010

PELIS EN UN AVIÓN (II): La ida

Para vuelos de muchas horas siempre viene bien esa telecita de video on demand para animar el viaje. En mis vacaciones he tenido un total de 28 horas de vuelo entre las que he dormido, leído, escuchado música, visto series y... visto pelis. La selección disponible generalmente son títulos de entretenimiento mainstream pero en un avión se es menos exigente y normalmente títulos con los que seríamos más críticos, acaban mejor parados de lo que deberían (menos Jumper, a esa no la salva nada). He aquí el resultado de mis vuelos de ida.

Percy Jackson y el ladrón del rayo

Realmente no se qué me impulsó a seleccionar esta película pero un simple “está entretenida” de una amiga fue suficiente para ponerme con ella, y me alegro de haberlo hecho.

Percy Jackson está claramente enfocada a un público muy juvenil (mucho más que el de Harry Potter) y familiar en general. La historia es la típica de chaval normal que descubre que tiene poderes/es hijo de un dios griego y el desarrollo de su historia es la clásica narrativa de aventuras, con las pruebas iniciales, un descenso al inframundo, el enfrentamiento final y la resolución. Es predecible. Sin embargo, la pronta conexión que consiguen crear con el protagonista y un guión muy afortunado a la hora de manejar la acción y los gags cómicos tienen como resultado un título de lo más entretenido que mantiene el interés hasta el final. Perfecta para un avión. Ah, y siempre se agradece ver lo mono que se ha puesto el chavalín de Jack & Bobby.

Shrek 4

No había tenido demasiado interés hasta ahora ya que, aunque soy bastante fan de las dos primeras entregas de la saga, ya estaba muy saturada con el tema y me negaba a caer como lo hice con la tercera parte.

Este cuarto y supuestamente último título de las aventuras del ogro verde es tan decepcionante como esperaba. Sí, tiene un par de momentos más divertidos o chistes afortunados pero, en general, no es especialmente entretenida ni interesante, ya ha perdido toda la originalidad y mala leche con la que empezaron y, en definitiva, es completamente prescindible.

12 agosto 2010

Origen, la nueva obra maestra de Christopher Nolan

A estas alturas mucho (y generalmente bueno) se ha comentado sobre la nueva genialidad de Christopher Nolan pero yo no puedo resistirme a desmenuzar los motivos que para mí hacen de este título un absoluto imprescindible y el mejor del año hasta el momento (con perdón de En Tierra Hostil). Este texto va a estar repleto de detalles sobre los personajes y la trama así que, si no la has visto, no sigas leyendo y corre al cine más cercano ;)

¿Por qué me ha gustado tanto Origen y creo que es el mejor título del autor hasta ahora? Porque tiene una historia interesante, original y trepidante que, aunque compleja, se comprende perfectamente y cuenta tantas cosas con tantos detalles y niveles. Voy a intentar resumir todo aquello que más me gustó o impactó asumiendo que, probablemente, no le haga justicia.

He escrito esta entrada mientras escuchaba la fantástica banda sonora de la película, compuesta por el maestro Hans Zimmer. Tú puedes escucharla mientras me lees ;)

Los personajes
Es cierto que los personajes secundarios quedan algo superficiales. Salvo algunos deseos e impulsos que les mueven, todo el peso dramático recae sobre Cobb (un infravalorado Leonardo DiCaprio que a mí con cada película que protagoniza me gusta más), su esposa muerta y sus miedos. El resto del equipo que ayuda a implantar la idea en el subconsciente de Fisher son piezas muy necesarias para comprenderle y comprender todo el mundo onírico creado en la película pero sin objetivos. Como mucho resaltaría la curiosidad del personaje de Ellen Page.v El único con una motivación real, a parte de Cobb, es Saito.

A Cobb la culpa le supera. Creó un mundo de sueños sólo para él y su esposa en el que envejecer juntos pero acabó volviéndose en su contra y ella se olvidó de que aquello no era real. Cobb quería despertar y decidió implantar una idea en ella y conseguir que fuera consciente de que estaban en un mundo imaginario. Cuando despertábamos el pensaba que la confusión de volver a verse joven la había vuelto loca. Pero no. Esa idea implantada había llegado tan adentro que había dañado la percepción del mundo de su mujer para siempre.

El guión
La estructura del guión es realmente admirable. Comienza introduciendo al espectador directamente en el mundo de los sueños. Primero nos enseña el limbo, algo que cuando Saito es herido y Cobb explica los peligros del limbo, irremediablemente lleva a comprender la naturaleza de la primera secuencia. Después nos muestra los sueños dentro de los sueños y el valor de “la patada”. Una vez que conocemos las motivaciones que mueven a Cobb y la idea del “Origen”, llega la fase de explicar al espectador las reglas del juego.

Una historia como esta tenía muchas probabilidades de volverse demasiado confusa si no se contaba bien o de resultar demasiado tediosa si se paraban a explicar cada detalle. Pero Nolan supera con creces todos esos peligros potenciales e introduce a todos los personajes en el juego a la vez que coloca al espectador en mitad de su mundo y con sus reglas de forma más que efectiva. Poco a poco va creando esa base de tensión y para cuando están a punto de entrar en el primer nivel del subconsciente de Fisher, servidora no pudo reprimir un semiaplauso de emoción.

Pero la tensión nunca acaba. Con una habilidad pasmosa, Nolan crea diferentes niveles de narración gracias a los diferentes niveles de sueño, a todos les otorga algo interesante, en todos coloca tanto suspense como emoción y poco a poco va creciendo esa curva trepidante de la que es imposible escapar. Cada milímetro que la furgoneta caía, subía un poco mi frecuencia cardiaca.

Los géneros
Origen se mueve entre la fantasía, la acción y el drama de una forma muy efectiva. Es intensa cuando los personajes mantienen conversaciones de gran importancia dramática y con mucho contenido emocional. Es asombrosa en esos momentos de acción que resultan de lo más originales sobretodo entre niveles de sueño. ¿Quién no flipó con esa pelea en el hotel cuando la furgoneta del primer nivel giraba, haciendo cambiar la gravedad?. Además tenemos toda la mitología y reglas creadas por Nolan en torno al sueño, al subconsciente y al origen de las ideas.

Aspectos técnicos
Visualmente, Origen es una maravilla. Utiliza los efectos de forma inteligente e integrada. Todo tiene que estar al servicio de la historia. Pero eso no impide regalarnos imágenes como la del limbo, la calle doblándose sobre sí misma o esas maravillosas secuencias de acción con la gravedad cambiante (o sin gravedad). Es una historia oscura y el aspecto visual lo acompaña. Es una atmósfera gris pero saturada en algunas ocasiones para remarcar la condición onírica de la mayoría de la cinta. Y es Hans Zimmer, uno de mis compositores favoritos, el que empaqueta con lacito la historia gracias a su música oscura, profunda, intensa y con algún que otro toque épico.

El final
Muchas cosas he leído a cerca del fina y la mayoría hablan de si Cobb está en un sueño o es la realidad. Algunos han dicho que su tótem no es la peoncita sino su anillo de casado, que aparece en los sueños pero no en la realidad. Pero yo me pregunto ¿Realmente es tan importante?.

Para mí ese final es el mejor que podrían darle a una historia como esta. Básicamente la resumiría en “La ignorancia es la felicidad”. Antes de conocer la realidad sobre su vida, la mujer de Cobb era feliz. Y ahora Cobb puede que esté en la misma situación. Él había creado un edificio de recuerdos de los que se arrepentía y quería cambiar. En lo más bajo estaba la noche que su mujer se suicidó y, en lo más alto, el momento que se despidió de sus hijos sin ni siquiera verles la cara.

La base de ese edificio de recuerdos era la muerte de su mujer y, una vez superada, puede seguir adelante… o hacia arriba. ¿Ese final un recuerdo modificado dentro de un sueño? ¿Ha podido regresar a sus hijos en la realidad? ¡Qué importancia tiene! Cobb es feliz, ha conseguido su propósito. Esta idea también es apoyada por el desenlace de la misión Fisher. La estrategia final era que el joven empresario se diera cuenta de que su padre realmente le quería. Cobb y su equipo orquestan todos los niveles de tal forma que, al final, en el hospital, perciba esos sentimientos como reales y se apoyan en el molinillo que aparece en la foto que lleva Fisher en la cartera. Al final él cree que su padre le quiere. Es feliz. Se ha liberado. ¿Es verdad? No. Todo es una artimaña. Una mentira para manipularle. Pero no importa. Él tiene lo que quería: un pequeño pedacito de amor paternal.

Una de las teorías más interesantes que he leído por la web se centra en el personaje de Ellen Page. Afirman que todo lo que ocurre en la película es creado por elle ya que en la realidad es su psicoterapeuta que intenta ayudarle a superar lo de su mujer. Por ello también provoca todos los obstáculos para obligar a Cobb a ir a lo más profundo, al limbo, y enfrentarse a la realidad de lo que ocurrió con su mujer. Esto explicaría la rapidez de control y confianza que ella maneja desde el principio.

Dejando todo lo dicho atrás, soy de la opinión de que tampoco hay que darle tantas vueltas a todo. Puede que cada uno tenga una visión de los acontecimientos o una teoría distinta. Puede que algunos vean errores de cohesión en la narración o a los personajes superficiales. Pero a mí me da igual todo. Lo único que se a ciencia cierta es que hacía muchísimo tiempo que no disfrutaba tanto en el cine, que no me entregaba tantísimo a una historia, que no me sorprendía tanto un nuevo estreno, que no discutía con mis acompañantes sobre todos los detalles de un guión y que no sentía impulsos casi incontrolables de levantarme a aplaudir en algunos momentos de una película.

Podría haber seguido hablando párrafos y párrafos sobre Origen pero no lo haré. Lo único que voy a añadir en este punto de la entrada es que la última genialidad de Christopher Nolan va, sin ninguna duda, directa a mis grandes favoritas. Ya estoy deseando verla de nuevo.

02 agosto 2010

Sobre la genialidad de Toy Story 3 y sus antecesoras

Pixar estrenó sus andaduras como productora de largometrajes allá en 1995 con una película llamada Toy Story. Seguro que si ahora preguntamos a alguno de sus artífices, no podían imaginar que llegarían a estrenar una tercera parte y contar, además, con tanto éxito de crítica y público.

Toy Story es una de las mejores películas de animación que cualquiera, sin importar género, edad o procedencia, puede disfrutar. Habla de sentimientos universales y, para ello, utiliza unos interlocutores de lo más peculiar: Los juguetes.

Ya desde el momento en el que somos testigos de un puñado de soldaditos de juguete llevando a cabo una misión de reconocimiento sabemos que estamos ante algo especial, lo cual que se va confirmando a medida que avanza la historia.

Tiene sus momentos de humor, sus gracias derivadas de la naturaleza de los juguetes, sus momentos de aventura, sus autoparodias… Todo ello enlazado con una historia interesante, emotiva y magníficamente llevada.

Después de que Toy Story fuera una de mis películas de animación favoritas, mi escepticismo con la segunda parte era considerable. Llegó 4 años después, en 1999, y demostró que a veces, segundas partes sí que fueron buenas. De nuevo, este nuevo film nos regaló hora y media de risas, de cine bien hecho y de diversión para absolutamente todos los públicos. Quizá es porque la primera película de una saga cuenta siempre con el elemento novedad, pero siempre he considerado la primera parte mejor película como conjunto y la segunda la más divertida.

Las nuevas aventuras de Buzz y Woody volvían a regalarnos toda esa emotividad, toda la autoparodia que esta vez incluía nuevos juguetes a los que exprimir y todos esos conflictos y miedos que ya nos habían encandilado anteriormente.

Con la tercera y última parte de la saga ya no tenía ninguna duda: Pixar no crea para hacer caja. En Pixar han demostrado no sólo que tienen talento, sino que además miman todas y cada una de sus producciones como si fuera la única. Eso se ve de forma muy evidente en Toy Story 3, que retoma los mismos temas que sus dos antecesoras y, a pesar de ello, consiguen reinventarse a sí mismos y ofrecer algo totalmente nuevo a pesar de que el mensaje sea muy similar a los anteriores.

La tercera parte de esta saga de desventuras juguetiles lleva a otro nivel todo lo que nos habían ofrecido hasta ahora. En la primera nos ofrecieron un Buzz inconsciente de su verdadera naturaleza y un Buzz nuevo consciente que no hacía falta ser un supercomandante espacial para ser especial, importante o feliz. En la segunda entrega tuvimos a un Buzz más “juguete” que se encuentra no sólo con un Buzz como el que él solía ser, sino con el famoso villano El Emperador Zurg.

Y ahora no puedo hacer otra cosa que levantarme y aplaudir ante la nueva vuelta de tuerca: el Buzz matón, de nuevo, comandante espacial y su evolución al Buzz latino, sus piropos y sus bailecito. Ataque de risa, hoygan!.

Toy Story 3 ha resultado ser la más hábil de toda la saga a la hora de conseguir tensión en las desventuras de nuestros amigos los juguetes. Mientras que el factor aventura en las anteriores queda más infantil, aquí consiguen crear situaciones con suspense real como ese momento en el que todos se cogen de la mano. Yo realmente estaba pensando: “¿¡Y cómo van a salir de esta?!” xD

Los de Pixar vuelven a acertar en todos los elementos comunes a la saga: La inclusión de los nuevos juguetes es simplemente brillante, todos los giros de trama y cambios en los personajes están llevados con mucha inteligencia y tacto. Son cruelmente divertidos y a la vez tremendamente emotivos cuando tienen que serlo.

No sólo echan mano de la autopariodia y el autohomenaje, sino que nos deleitan también con numerosas referencias a grandes y pequeños títulos de la historia del cine, algo que ya habían hecho antes pero en mucha menor medida.

Y el final. Ese final. Era realmente difícil dar un final a una saga como esta y ya desde el planteamiento de Toy Story 3 (Andy se va a la universidad) tenía muchas dudas al respecto del cierre y no hay duda que ha superado absolutamente todas mis expectativas. Emotivo a más no poder y de lo más significativo. Una vez visto, realmente no se te ocurre ningún final mejor para las aventuras del l vaquero, el hombre espacial, los señores patata, el dinosaurio, el hombre espacial y el resto de los compañeros de juegos de Andy.

Me despido sólo con una pregunta… ¿Qué ha sido de Bo, la chica de las ovejas?¿Porqué han decidido que desaparezca en esta saga y sólo se la mencione media vez y adiós?¿Querían ahorrarse el dar más conflictos a Woody? ¿Decidieron que ya tenían suficiente con Barbie y Ken? No se, me ha resultado bastante raro.

Creo que ha quedado claro el cariño que le tengo a esta colección de maravillas que han resultado ser las tres entregas de Toy Story pero añado una cosita más: ¿Crees que una película familiar de animación no es para ti? ¿No entiendes el revuelo que ha tenido, sobretodo, esta tercera parte? Dale una oportunidad, seguramente te sorprenderá.

 
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