07 septiembre 2008

Cuando el monstruo está en el interior: La Niebla

Uno de los aspectos más destacados de las novelas de Stephen King es su capacidad de poner a sus personajes al borde del avismo, experimentar con ellos, enfrentarlos y exprimirlos.

Como admiradora de King, tristemente infravalorado por alguno de sus títulos más prescindibles (y sus horribles adaptaciones cinematográficas), esperaba con ansia el estreno de La Niebla, film basado en uno de los mejores relatos del autor, uno de esos que dejan poso e invitan a la recomendación.

Frank Darabont ya tiene experiencia adaptando a King con títulos como La Milla Verde o la magnífica Cadena Perpetua y, en esta ocasión, se une a King para elaborar un guión que aprovecha de los clichés del género reinventándolos y sorprende al espectador, que es testigo de lo que King sabe hacer mejor: describir una dinámica de grupo caótica.

Tengo que reconocer que la cinta ya me tenía ganada desde esos primeros minutos en los que vemos al protagonista retocar unos pétalos de la rosa en un cuadro que representa La Torre Oscura, la mayor saga de King y el epicentro de toda su obra.

Arranca la historia con un grupo de habitantes de un pequeño pueblo de, cómo no, Maine que quedan encerrados en un supermercado debido a que una extraña niebla, en la que habitan criaturas extremadamente peligrosas, ha arrasado la zona.

A diferencia de las películas de terror y suspense al uso, y quiza por eso algunos han salido muy decepcionados de la sala, la tensión en la Niebla no crece en torno a las criaturas hostiles sino a los miedos y tensiones que estaas generan sobre los personajes.Los clímax de ataque y persecución monstruosa se sustituyen por las presiones, relaciones y enfrentamientos entre los habitantes, que muestran su verdadera yo en esta situación límite. Y ésto es lo que hace de La Niebla una gran película. Combina a la perfección esa evolución de los personajes y la estrecha conexión del espectador con ellos (que levante la mano quien no quiso aplaudir en el "momento Marcia Gay Garden") con el uso de la tensión y el horror más convencionales porque, aunque la película gire en torno a cómo esa situación afecta a los protagonistas, Darabont maneja a la perfección las situaciones de puro suspense (y la secuencia de la farmacia es un gran ejemplo).

Mucho se ha hablado de su final y de la relación con el libro. Aunque Darabont se ha tomado algunas licencias propias de una adaptación (si hay algo que no soporto son los puristas), es bastante fiel al libro salvo por el desenlace. El motivo de ello es que la novela queda mucho más abierta, dejando a los personajes sin un final claro e incluso esperanzador. Pero Darabont decide cerrar todo aquello que en la novela quedaba en el tintero (como el origen de las criaturas que, en el fondo, es indiferente) incluyendo ese desgarrador final.

Lo mejor: El final. El personaje de Marcia Gay Garden. Esa casi ausente música que subraya los momentos más desasosegantes.
Lo peor: El doblaje al español.
La secuencia: La visita a la farmacia.

La Niebla, otra adaptación de Stephen King que se suma a la escasa pila de éxitos. Un gran thriller donde los personajes importan más allá del suspense, algo que se agradece en estos tiempos de chicas en camisón huyendo de asesions por jardines en pleno riego.

06 septiembre 2008

Aronofsky y Mickey Rourke, grandes ganadores en Venecia


El director estadounidense Darren Aronofsky (Réquiem por un sueño) ha conseguido el León de Oro con su película The Wrestler, un drama centrado en la figura de un campeón de lucha librre en pleno declive. Mickey Rourke, que se llevó una gran ovación en la entrega de premios, ve como su carrera resurge gracias a un papel que le puede llevar a su primera nominación al Oscar. La victoria de Aronofsky tiene especial valor después de que su anterior película, la pretenciosa a la vez que interesante The Fountain, fuese destrozada en este mismo festival hace dos años.

El jurado, presidido por el director alemán Wim Wenders otorgó a su vez al ruso Aleksei German Jr. el León de Plata al mejor director por su película Bumaznyj soldat (Paper Soldier). Los premios a los mejores intérpretes han sido para la actriz francesa Dominique Blanc, por la película L'Autre, de Patrick Mario Bernard y Pierre Trividic, en la que interpreta a una mujer torturada con un desdoblamiento de personalidad. El italiano Silvio Orlando, de 51 años, ha obtenido la Copa Volpi a la mejor interpretación masculina por su actuación en Il Papà di Giovanna, en un premio que merecía Rourke, según los asistentes al festival. Además, el director alemán Werner Schroeter ha recibido un León especial del jurado del certamen de la Mostra por su «innovadora» obra. También el cineasta etíope Haile Gerima, de 62 años, ha recibido un premio especial del jurado por su película Teza, que cuenta las convulsiones políticas que atravesó su país en los años 80.

02 septiembre 2008

Dios los cría y ellos se juntan: Vías Cruzadas

Se abre el telón y aparecen un joven (inadaptado), un personaje peculiar (un enano) y una mujer (con trauma a cuestas) intentando ser una familia feliz. Se cierra el telón, ¿qué tenemos ante nuestros ojos?. El espectador medianamente avispado no tardará en reconocer lo obvio: esto es una película indie. A pesar de que este cine me guste, lo cortés no quita lo valiente. Mientras ves estas películas, independientemente de que guste o no la obra en cuestión, te das cuenta de que siempre estamos viendo la misma historia contada de un modo diferente. No importa si ésta se llama Pequeña Miss Sunshine, Lost in Translation o, como en esta ocasión, Vías cruzadas, ya que la aceptación social y la interacción entre personajes que a priori son unos perdedores que no tienen nada que ver entre sí, son el pan de cada día un cada vez más homogéneo cine indie norteamericano.

Si las vías cruzadas del debutante Thomas McCarthy se erigen como una de las propuestas cinematográficas más curiosas e interesantes de su año, es gracias al retrato de personajes de su excelente y honesto guión, que presenta, sin prisas pero sin pausas y afortunadamente sin las estridencias que suelen lastrar películas como la insoportable Extrañas coincidencias. Y es que McCarthy respeta la delgada línea que separa a los personajes diferentes / extrovertidos de los que son exagerada y deliberadamente “freaks” (en el peor sentido de la palabra). No en vano, es inevitable encariñarte con el simpático-a-pesar-de-sí-mismo vendedor de helados, o especialmente, con Olivia (la sensacional Patricia Clarkson, musa del nuevo cine independiente), esa mujer que te conquista ya sea casi atropellando por dos veces al pobre protagonista o cuando es incapaz de superar el dolor por la muerte de su hijo. Otro tema es Finn, su –en principio - inaccesible y arisco protagonista al que finalmente acabamos queriendo porque, en realidad, a través de sus propios traumas no hace más que hablar de las angustias y los temores que todos tenemos.



Es indudable que Robert Redford y su festival de Sundance han ayudado muchísimo a que el cine independiente salga a la luz y a que las distribuidoras y, por tanto, los espectadores se interesen en él. Las carreras de directores como Soderbergh, Todd Haynes, Richard Linklater o Tarantino podrían haber sido muy diferentes de lo que son hoy día de no haber pasado por el Festival. Sin embargo, el éxito del propio festival han acabado por lastrarlo. Lo que antes era para un público más reducido, ahora se intenta masificar con la presencia de estrellas de cine y con argumentos y ritmos más “digeribles” que casi consiguen cargarse su esencia.

Pese a su ligeramente manida premisa inicial, McCarthy opta por seguir su propio camino, con su ritmo y sus particulares personajes. Por mucho que a algunos les moleste, yo me quedo con ese final en el que, como en la propia vida, los conflictos quedan sin una aparente y satisfactoria conclusión, a pesar de que la llegada del pequeño protagonista de la historia a ese pueblo en mitad de la nada haya cambiado de un modo casi imperceptible la vida de todos ellos.

01 septiembre 2008

Por fin viuda, los pequeños problemas de la vida

Siempre he envidiado al cine francés. Creo, sincieramente, que es el espejo en el que el cine español debería mirarse y no el americano, con el que, por diferentes razones, no puede competir. En la cinematografía de nuestro país vecino nos encontramos a menudo con experimentos, con películas más arriesgadas, más naturales en muchas ocasiones... en definitiva, un cine, generalmente, más maduro y consistente que el que se hace al otro lado de los Pirineos. No obstante, también hay que admitir que ellos tienen una posición mucha más ventajosa que la nuestra, tanto desde la perspectiva del público como de las organizaciones políticas. Pero bueno, dejemos este tema porque me estoy yendo de madre, vamos a por el tema real de la crítica.

No se puede decir que Por fin viuda sea una de esas arriesgadas propuestas francesas que llegan a las pantallas (eso está reservado para obras, mejores o peores - ahí no entro-, como Irreversible, Vidocq o Ne le dis a personne), con la segunda película de Isabelle Mergault (que debutó con la comedia Eres muy guapo, también vista en nuestro país). Es una pequeña comedia agridulce entorno a esas difíciles pero necesarias decisiones que las personas debemos de tomar a lo largo de nuestras vidas. Después de todo, nuestra felicidad está en juego. En el segundo film de Merchant nos encontramos con Anne-Marie, la esposa de un rico pero tremendamente aburrido cirujano plástico. Ella, cansada de su matrimonio, ha conocido a un hombre con el que quiere huir a la China. Cuando Anne-Marie va a dejar a su marido recibe la noticia de que éste acaba de fallecer en un accidente de tráfico. Lo que parece la solución perfecta a su problema, se acaba conviertiendo en una maldición cuando toda su familia aparece para apoyarla en estos momentos difíciles.



De esta situación - como suele suceder en la comedia, donde las mejores historias surgen del drama - surgen los mejores momentos de la historia: Anne-Marie intentando huir de su familia para poder reencontrarse con su amante, encontrándose con mil y un obstáculos. La idea de la propia familia como el mayor "coñazo" cuando sucede una tragedia de esta magnitud, más que original - que probablemente no lo sea - es tremendamente efectiva. Ayuda además las excelentes y naturales interpretaciones de los secundarios son fundamentales (como por ejemplo, la hermana de su marido, que sospecha que está teniendo una aventura).


Lo mejor: Michelle Laroque, la protagonista, a la que desconocía totalmente, es fantástica. Está divertida hasta el punto de giro de la historia y estupenda a partir de entonces. Es uno de esos casos en los que con la cara, sin grandes gestualizaciones, se puede expresar muchísimo.
Lo peor: Es una propuesta bastante simple, a pesar de su efectividad. No cuenta nada que no hayamos visto antes.
La escena: Dos, la revelación de Anne Marie ante su familia y todo lo que pasa a raíz de la película escogida por aquella para explicar su ausencia el día de la muerte de su marido con la película.
La frase: A partir de cierta edad, es de consideración con los demás hacerse un lifting.

Por fin viuda es una comedia más que digna, una oportunidad para aquellos que se han pasado el verano esperando una comedia y se han encontrando con el Zohan de Adam Sandler, que teniendo sus momentos, se aleja de lo que puede ofrecer la película de Mergault: sencillez, buen guesto y mucha humanidad.

31 agosto 2008

Me muero por ver... "He's just not that into you"

El 6 de Febrero del próximo año, muy cerca del día de San Valentín (cuando se estrenará otra de mis gran esperadas, New York I Love You), se estrena la nueva comedia romántica de Ken Kwapis, director de la previsible Hasta que el cura nos separe, algunos capítulos de la magnífica serie The Office y de esa comedia juvenil, que es mucho más de lo que parece, llamada Uno para todas (horrorosa traducción de The Sisterhood of Traveling Pants, que pronto verá estrenada su segunda parte).

He's just not that into you, que de nuevo se lucen en España con el título Qué les pasa a los hombres, es una película que los guionistas de Nunca me han besado han adaptado de un libro del mismo título. Parece que el libro está inspirado en aquel episodio de Sexo en Nueva York (604) en el que Miranda interrogaba a Berger, novio de Carrie, a cerca del comportamiento post-cita de un potencial interés emocional, después de que un hombre rechazara subir con ella a su apartamento alegando que tenía una reunión temprana. Berger contesta diciendo "He's not that into you, when a guy is really into you, he's coming upstairs, meeting or no meeting" (No le gustas tanto, si a un hombre realmente le gusta, va a subir a tu piso, con reunión o sin ella).

La adaptación de Kwapis nos cuenta las desventuras románticas de varias personas de veinte y treintaytantos. El tema común es que en cada una de las relaciones, uno de los integrantes esta más por el otro que el revés.

En el centro de estas historias múltiples está Gigi (Jennifer Goodwin), una joven que constantemente malinterpreta las señales que los hombres le dan con respecto a su interés por ella. El más exitoso, románticamente hablando, es Alex (Justin Long), el manager de un bar, quien la ayuda a comprender a los hombres.

Otras historias incluyen a la pareja casada formada por Janine (Jennifer Connelly) y Ben (Bradley Cooper) que pasan por una mala racha cuando él flirtea con Anna (la cansina Scarlett Johansson). Anna, a su vez, está con Connor (Kevin Connolly), pero está claro que el esta más por ella que ella por él. La colección de arcos la cierran Neil (el aburrido Ben Affleck) y Beth (Jennifer Aniston), quienes han vivido juntos durante un tiempo, pero rompen cuando Neil se niega a casarse.

Drew Barrymore, que es una de las productoras del film, tiene un pequeño papel en el que ayuda a Connor, pero ella también tiene dificultad para entender el lenguaje de los hombres.

En definitiva, una de esas comedias románticas con un reparto nada desestimable, una propuesta que, aunque no resulte innovadora, se ve enriquecida por la cantidad de tramas y personajes que la componen y, para que negarlo, unas vibraciones en la línea de películas como Love Actually. Por supuesto hay dos cosas que influyen aún más en mis ganas de verla: una es el trailer, que podéis ver a continuación, la otra es mi fanatismo absoluto, y escasa capacidad de selección, del genero choni. Aunque, de nuevo, los elementos de He's just not that into you ya la separan de la multitud.


29 agosto 2008

El dios televisivo Aaron Sorkin hará una película sobre el fenómeno Facebook

Lo leí ayer en la versión digital de El Pais y aunque al principio me costaba creerlo, he investigando un poco más por la red, y finalmente podemos confirmar que uno de los mejores creadores y guionistas de las últimas décadas, Aaron Sorkin se ha puesto manos a la obra para escribir su próximo proyecto en cine. Y tratará nada más y nada menos (redoble de tambores) del “interesante” mundo del Facebook.

Para aquellos que no conozcáis el portal (una de dos: o no os gustan las redes sociales virtuales o habéis estados escondidos en una cueva los últimos tres años) es una comunidad virtual en la que puedes encontrar a gente de tu antiguo instituto, universidad o simplemente gente con quien compartas aficiones. En ella puedes mostrar tus fotos, escribir en el “muro” de otros y en definitiva relacionarte con gente a través de Internet (la base es la misma que myspace, Tuenti o Fotolog).

Pues bien el creador de El Ala Oeste de la Casa Blanca o Sport Nights, ha aceptado el proyecto de llevar a la gran pantalla la historia de cómo tres emprendedores estudiantes de Harvard (Mark Zuckerberg, Dustin Moskovitz y Chris Hughes) crearon esta red social en un principio como una simple herramienta para conocer gente nueva en su campus y como en menos de cinco años ha crecido hasta llegar a tener más de 100 millones de usuarios en todo el mundo.

Para comenzar su investigación Aaron Sorkin se ha creado su propia cuenta en la susodicha página y ha comunicado desde ella el comienzo del proyecto. En dos días se han unido ya casi 5000 personas a este grupo (debo confesar que yo me encuentro entre ellas), incluso hay una sección donde puedes dejarle tus dudas al magnífico creador y (supuestamente) él responde.


No es la primera experiencia en el cine de Sorkin, que el año pasado estrenaba La guerra de Charlie Wilson. Anteriormente escribió los guiones de El presidente y Miss Wade, que inspiró su Ala Oeste, o Algunos hombres buenos, basada en una obra de teatro que él mismo escribió. Recientemente se canceló The trial of Chicago 7, un drama histórico que él escribiría y Spielberg dirigiría. Lamentablemente, el director de Munich o ET anunción en los últimos meses que dejaba la película, al menos, temporalmente.

De momento no podemos adelantar muchos más detalles de la película, pero en cuanto sepamos la productora, el casting o cualquier detalle más de este curioso proyecto, os informaremos. No obstante, no deja de ser curioso que alguien que ha afirmado en múltiples ocasiones que odia Internet y sus foros, escoja este tema para su próxima película.

28 agosto 2008

Hellboy 2: secuela de "latón"

La nueva aventura de Anung Un Rama, más conocido como Hellboy, llega a nuestras pantallas esta semana, con el tipo de chascarrillos que nos hicieron gracia la primera vez (la segunda ya no tanto), nuevos personajes y sobre todo con mucha mucha acción. En esta segunda parte, Hellboy y su equipo tendrán que enfrentarse a un príncipe elfo (sí, sí, habéis leído bien) que corrompido por el rencor hacia los humanos y los años de destierro, intentará despertar al gran Ejercito Dorado para eliminar a la humanidad y ya que está convencer a Hellboy para que se pase a su bando, haciéndole ver que en el mundo de los hombres tampoco encontrará su lugar.

Está claro que Del Toro tiene un don para crear mundos y criaturas capaces de impresionarnos y a la vez aterrarnos. Lo vimos en El Laberinto del Fauno y lo volvemos a ver aquí, en la segunda parte de la película que adapta el comic homónimo de Mike Mignola. Los parecidos en el diseño de las bestias y seres mitológicos de las dos películas son obvios. En esta ocasión la historia sirve para algo más que para presentarnos a los personajes, no podemos decir que la trama sea muy complicada ya que al fin y al cabo lleva a la típica moraleja de: “hombres malos, criaturas del bosque buenos”. Aun así la puesta en escena es bastante potente. Más peso que la historia tiene la acción, la cual algunas veces llega a asfixiar, aunque no se puede negar que el director mexicano ha buscado y rebuscado todas las formas de hacer que las peleas sean más impresionantes que en la primera parte.

Ron Perlman da vida a un Hellboy muy parecido al que protagoniza el comic, en una elección de casting tan sorprendente como acertada (el tamaño, su carisma y haber trabajado anteriormente con Del Toro debieron ayudar lo suyo) y lo vuelve a hacer bien, pero sin introducir nada nuevo, el conflicto es bastante vacío.

No obstante es el personaje de Selma Blair el más interesante y el que más ha evolucionado (o al menos vemos algo diferente). Digamos que la apática Liz Sherman no era un rol particularmente llamativo en la anterior película, pero en ésta le han dado el protagonismo y el peso que necesitaba para brillar con luz propia. Su relación con Hellboy ha cambiado también y eso añade un toque de humor. Al mismo tiempo será ella quien marque el futuro próximo de los demás personajes y nos asegure quién sabe ¿una tercera parte? Además de la pareja protagonista volvemos a ver al entrañable Abe Sapien que también ocupa más espacio en la nueva entrega (el actor que lo interpreta, Doug Jones, hace otros dos papeles más en esta película, a ver si adivináis qué personajes son). A parte de elfos cabreados nos encontraremos con otras criaturas como hadas de los dientes, trolls y el Ejercito Dorado, setenta veces setenta soldados, que realmente más que aportar tensión al filme crean una expectación que se deshincha hacia el final de la película.

Lo mejor: los seres mitológicos que han creado para la ocasión y el personaje de Selma Blair
Lo peor: algunas trampas en el guión que intentan hacer que la historia cuadre, pero que se notan mucho y al final sales con la sensación de que se pasan algo por alto. También es incalificable la secuencia con el canario…
La secuencia: La introducción que explica las guerras entre los hombres y los elfos.
P.D: Guillermo del Toro y Santiago Segura siguen siendo coleguitas.

Como buen blockbuster del verano tiene todo lo que se esperaba de ella: cantidades desmesuradas de acción, personajes buenos con los que es fácil encariñarse y personajes malos a los que también es fácil odiar, pero todo esto que puede parecer simple (y lo es), visto a través de los ojos (y las gafas) de Guillermo del Toro le da un toque especial. Es una película más que correcta, pero después de "coronarse" con "el fauno", se esperaba más.

26 agosto 2008

Zohan: Licencia para provocar

Podrá ser mejor o peor actor, pero lo que es indudable es que Adam Sandler tiene carisma, la clave por la que, desde su protagonista en El chico ideal, ha destrozado las taquillas norteamericanas película sí, película también - su éxito no se ha extendido de igual forma al resto del mundo, donde se encuentra lejos de compañeros de generación como Ben Stiller, todo sea dicho-. Cuando le ha dado por ponerse serio, con sus participaciones en En algún de la memoria o Embriagado de amor, de P.T. Anderson), ha recibido buenas críticas para su masa de fans ha huído despavorida. Para tenerlos satisfechos, ahora interpreta a Zohan, un peculiar y extremadamente preparado agente israelí de los servicios secretos del Mossad que finge su muerte para poder trasladarse de Israel a Nueva York, y así poder cumplir allí el sueño de su vida: convertirse en peluquero.


El objetivo de la película (como "obra", no como producto´), criticar la falta de comunicación entre israelís y judíos en un conflicto que ya dura más de cincuenta años es digno de aplaudir, al igual que esa incorrección política que inunda parte de la película (la escena en la que los judíos les dicen que a los palestinos que ellos también les tienen miedo cuando les ven en un avión es hilarante). Sin embargo, eso sólo aparece con cuenta gotas. Inevitable y lamentablemente, el humor grueso -ese que hace apología del caca-culo-pedo-pis cada vez que puede- se apodera de la película y la hace perder puntos acompañando a otras cintas de Sandler como Click, ese subproducto, larguísimo, que incompresiblemente vi hace dos años en el Festival de Donosti.


No pienso entrar en valoraciones en si el éxito revelación de Borat tiene que ver o no con la existencia de esta película. Se agradece que una propuesta de estas características intente ir un paso más allá (si ignoramos los defectos anteriormente comentados) a pesar de que los resultados, finalmente, se queden a medio camino. La influencia del cine de Frank Capra y su clásico buenrollismo vuelve a hacer acto de presencia en el cine de Sandler. La buena , aunque también inofensiva, voluntad del actor aparece en Zohan: Licencia para peinar con su llamada a la comunicación entre ambos lados del conflicto no tarda en aparecer. No sé si el mensaje se transmitirá con éxito pero, al menos, ahí queda.

Lo mejor: Lo provocador de la propuesta: hay que ser valiente para producir una película de casi 100 millones de dólares de presupuesto y cuya premisa sea reirse de algo tan grande como el conflicto palestina israelí. Sandler tiene algo para que, yo, sin saber muy bien por qué acabe viendo casi todas sus películas.
Lo peor: Que tenga que recurrir al clásico CCPP(el ya mencionado caca-culo-pedo-pis) para poder satisfacer a su público objetivo. A Sandler, mandamás en cada una de sus películas (razón por la que coloca a sus "coleguitas" como directores) se le ve el plumero de lejos y sus películas repiten una y otra vez los mismos esquemas.
Los cameos: El tenista John McEnroe, los actores George Takei y Kevin James (que trabajó con Sandler en Os declaro marido y marido) o la cantante Mariah Carey son algunas de las celebridades que tienen un cameo en la película.
El actor: Rob Scheneider, más conocido por sus dos Gigoló, es un habitual del cine de Sandler, ya sea en papeles pequeños o de mayor importancia.
La curiosidad: Judd Appatow, el nuevo rey de la comedia de Hollywood tras los éxitos de Lío embarazoso o Supersalidos, es productor y guionista en la película, al igual que Sandler.

En otra época del año, quizás recomendaría la película. Ahora, cuando llegan films como Los girasoles ciegos o todavía podemos ver Batman, Wall·E o Una palabra tuya, no. No obstante, si dentro de unos meses vais al videoclub y quereís ver humor fácil con cierto pose provocador y, para qué mentir, entretenido, Zohan no es mala opción.

19 agosto 2008

Una palabra tuya, una película para tí

Rosario y Milagros son amigas y son barrenderas. También son jóvenes y no tienen ni novio, ni coche, ni amigos, ni futuro, a pesar de lo cual luchan, se pelean, se divierten, se quejan e incluso ligan... Hasta que un día, un encuentro inesperado dará un vuelco a su vida del modo más sorprendente.

Rosario y Milagros son las heroínas, sin antifaces ni momias de por medio, de Una palabra tuya, la segunda película como directora de Angeles González Sinde, presidenta de la Academia de Cine y aclamada guionista. Tras ganar un Goya a la dirección novel por La suerte dormida, escogió esta novela de Elvira Lindo. Para interpretar a las protagonistas, González Sinde ha escogido a Malena Alterio y Esperanza Pedreño, la Cañizares de Cámera Café. Ambas se enfrentan a un gran reto: mientras la primera se enfrenta a su primer protaginsta en cine, es la primera película para Pedreño. Completando el trío protagonista nos encontramos con un Antonio de la Torre que no para de trabajar (aquí ya nos morimos por ver el Gordos de Daniel Sánchez Arévalo).

Una palabra tuya, que llega a los cines el próximo viernes, es el primer estreno de la temporada fuerte del cine español. Ya era hora. Además, ignorando Los crímienes de Oxford, es la primera película española que veo en cines este año. Al estar fuera de España desde febrero a junio me perdí películas como 8 citas, Elegy o Cobardes, asignaturas pendientes que saldaré en cuanto salgan en DVD, Volviendo al tema, que me voy por Peteneras, con Una palabra tuya nos encontramos una cinta notable, que conquista al espectador y que le hace reflexionar sobre lo que acaba de ver en pantalla. La obra es profunda y abarca muchos temas, todos ellos interesantes pero yo me quedo sin duda con el tratamiento de la soledad que hace Lindo y, en el guión, González Sinde. El cómo presenta los conflictos a través del enfrentamiento de dos personajes tan opuestos como compatibles, enriquece mucho la historia. El marcado - y obvio, por otra parte - tono literario de la historia no hace si no beneficiar a la historia.
No estamos ante uno de esos casos, habituuales en adaptaciones literararias, en los que los diálogos y las situaciones son tan artificiales que acaban perjudicando la verosimilitud de la histortia. En la presentación de la película, la autora explicaba el por qué de la elección del reparto: los actores rezuman verdad por todas partes. Sin importar el quizás excesivo giro de los acontecimientos, te crees los personajes, especialmente el de Alterio, con el que es fácil identificarse a pesar de que, por momentos, puede parecer antipática. El caso de Esperanza Pedreño es otro cantar. Milagros es uno de esos personajes que a mí me gusta llamar borderline: son especiales, se alejan de los clásicos estereotipos y que, a priori no peguen en la historia, les convierte en un caramelo que puede estar envenado. Afortunadamente, Pedreño está estupenda. Desde ya la veo como una candidata muy probable al Goya a la mejor actriz revelación. Antonio de la Torre cumple, aunque aquí no tiene un papel en el que pueda brillar (como sí tenía, por ejemplo, en Azuloscurocasinegro). Está bien en su papel de "Morsa" (y no lo digo por su aspecto en Gordos, sino porque así llaman a su personaje en la película) aunque el papel de este en la historia no es otro que completar el de Rosario.

Lo mejor: Malena Alterio y Esperanza Pedreño están excelentes. No tenían una papeleta fácil por delante pero aprovechan cada escena al máximo. El guión es brillante.
Lo peor: Esta película no reconciliará a los críticos del cine español, al que acusan, entre otras cosas, de sólo hacer dramas sociales (este no lo es). Ellos se lo pierden.
La frase: La distancia que interpones entre tú y el mundo se llama arrogancia, la dice Milagros en la excelente escena de la primera discusión entre las protagonistas.
¿Sabías qué... Malena Alterio estaba "emperrada" en hacer el papel de Pedreño? Sin embargo, hizo la prueba para ser Rosario y conquistó a la directora, pero ella no estaba convencida. Semanas después aceptó.

No voy a ser hipócrita y criticar el cine comercial (un adjetivo que no es negativo en absoluto, para mí al menos) y los blockbuster en este o cualquier otro post. Nunca lo haría teniendo en cuenta nuestra columna de críticas del 2008 (algo que cambiará en otoño con la llegda del cine de "qualité" del año). No obstante, espero y deseo que Una palabra tuya pueda encontrar su sitio en la cartelera. No estamos ante una obra maestra ni mucho menos pero no merece pasar desapercibida. Yo tengo fé en las posibilidades de la película y en Tesela, que en los últimos años han estrenado con exíto películas pequeñas como El bola, 7 vírgenes o la citada Azul... Darle una oportunidad.

18 agosto 2008

Mamma Mía: un festival de excesos (2ª parte)

Antes de hablar de Mamma Mía, voy a mencionar al caballero oscuro que está arrasando en todo el mundo. Nuestra crítica llegará cuando Adri y yo la veamos en VO. Ahora hay muchísimas críticas sobre la pelicula y vamos a esperar un poco. No mucho tampoco, que cada cosa tiene su momento y ahora estamos en el de Batman. Volvamos al tema del post.

Lo sé: hace unos días titulaba mi crónica de la entretenida-a-la-par-que-rídicula La Momia 3 de igual manero que hoy lo hago con la adaptación al cine de Mamma Mía!. Estamos antre otro festival de excesos, en el caso de la película de Fraser nos encontrábamos con un festín de acción y aventuras surrealista y excesivo. Por el contrario, en el film protagonizado por Meryl Streep, la adaptación de uno de los musicales más exitosos en todo el mundo durante la última década, nos encontramos con una selección de temas y una puesta en escena de lo más hortera en una película en la que la historia (más simple si cabe de lo que solemos ver en mi adorado género musical) está más que nunca al servicio de las canciones y de una Streep más pasada y sobreactuada que nunca. No es una crítica: si hay una película en la que esta diosa de la interpretación puede y se merece pasarse de rosca es en un musical inspirado por canciones como Chiquitita, Dancing Queen o la propia Mamma Mía.

Mamma Mía cuenta la historia de una veinteañera (interpretada por una estupenda Amanda Seyfried, quizás la mejor de todo el reparto pese a ser la más desconocida) que el día antes de su boda decide conocer la verdadera identidad de su padre. Toda la historia transcurre en una isla griega hasta la que llegan los tres posibles padres de Sofi y ex-amantes de Donna, su madre. El reencuentro sorprende a todos y... comienza el lío. Junto a lo pe gadizo de las canciones, el otro punton fuerte de la historia su reparto. A la ya mencionada Streep (que este año tiene pendiente de estreno Doubt, por la que, una vez más, suena para los Oscars de la próxima temporada) la acompañan como sus amigas Julie Walters y una Christine Baranski, con larga experiencia en musicales teatres, que se alza como la mejor cantante del reparto con diferencia - algo que se puede comprobar en el tema Does your mother know?-. De los chicos (Pierce Brosnan, Stellan Skarsgaard y Pierce Brosnan, que canta más o menos lo que yo.. o sea, nada) no se puede decir lo mismo, aunque pongan de su parte. Afortunadamente, es una de esas películas en las que se nota que el reparto se lo ha pasado bomba rodándola y eso se traspasa, dependiendo también de lo que te gusten las canciones de ABBA y los musicales, al espectador.

En el lado negativo de la balanza nos encontramos con la dirección algo grotesca de Phillipa Lloyd, que demuestra ser una debutante en el mundo del cine. Que haya hecho un buen trabajo dirigiendo el musical en teatro no la hace válida para llevarla al cine. Otros directores podrían haberle sacado más juego. Tampoco hay que olvidarse de un flojo guión que se hundiría en la de no ser por las ganas que pone su reparto y que depende en exceso de los números musicales.

Lo mejor: Lo pegadizo del repertorio. Los actores saben trasladar a la pantalla lo bien que se lo pasaron rodando la película.
Lo peor: No deja de ser muy poca cosa y como en todo musical compuesto por canciones ajenas, que en ocasiones aparecen más por su fama que por su coherencia con la historia que están contando (algo que ya pasaba, por ejemplo, en Hoy no me puedo levantar). Sufre el principal defecto de los musicales al dejar la historia completamente de lado.
La escena: Varios números merecen ser rescatados ("Mamma mía", "Slipping though my fingers", "Does your mother know) pero yo me quedo con el "The winner takes it all", con una Meryl Streep sacando provecho de la mejor canción de ABBA.
¿Sabías que...Meryl Streep ya había cantado anteriormente en Postales desde el filo o El último show?

En resumen, una película entretenida y divertida que no es para todos los gustos: si no te gustan ABBA o los musicales, huye: te parecerá el horror. Pero si eres fan de Meryl, no te lo pierdas, esta más mamarracha (en el buen sentido de la palabra) que nunca.

 
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