
Probablemente ya os habeís dado cuenta, pero pocas cosas hoy en día están más de moda en los últimos tiempos (cinematográficamente hablando) que poner a parir al departamento de animación de Dreamworks SKG (el último que queda de la empresa, todo sea dicho, desde la adquisición de ésta por Paramount). Siete años después de sorprender a propios y extraños con Shrek, parece que las aventuras del ogro verde son lo peor que le ha pasado nunca al cine (nacimiento de Sienna Miller aparte, por supuesto). Yo no creo que sea para tanto, ni mucho menos: no creo que sean grandes películas pero la saga de Shrek tienen su punto. Vale que su éxito provocó que de Dreamworks saliesen una serie de peliculas producidas en cadena con los mismos valores (música...